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5 de octubre de 2014

Corazones verdes

¿Porqué siempre a mí?

Es la pregunta que siempre me hago cada vez que me encuentro una criatura indefensa. ¿Será cuestión kármica, seres con los que tengo un compromiso moral de una vida anterior? ¿De las consecuencias naturales de vivir en un barrio verde? ¿O de la indiferencia de la gente que de forma previa ha presenciado estas tiernas escenas?

Los vencejos

El vencejo, es un ave de alas largas y arqueadas. Sus patas son muy sensibles, debido a que es el ave que más tiempo pasa en vuelo. No se posa ni para dormir. Come, bebe, se baña e incluso copula en el aire. Cuando toma tierra, suele ser en la mayoría de los casos por accidente. Debido a sus grandes alas, sus débiles patas, y su falta de experiencia en tierra, es necesario ayudarle a remontar el vuelo.

La primera especie que tuve oportunidad de rescatar, era un vencejo. Se encontraba entre las plantas escondido, pero el ruido de sus alas le delató. Su plumaje era negruzco, a excepción de la barbilla de color blanca. Sus ojos y su boca eran grandes. Era un mes caluroso, lo cogí con mis manos, y le habilité una caja de cartón con un platito de barro con pan y agua. Acto seguido le busqué un lugar tranquilo en el interior de la ducha. Después de dos días en Madrid, fue liberado en plena naturaleza en Castrojimeno, en la provincia de Segovia. Situado en la meseta alta del Pueblo, posé sus patas en un bastón, le dí tiempo para que se hiciese con el nuevo paisaje, y transcurridos unos instantes, hice un movimiento hacia adelante, y emprendió el vuelo, hasta uno de los árboles del arroyo.

Un año o dos más tarde se repitió la misma escena con otro vencejo. Su tamaño era algo inferior al primero. En esta ocasión estaba mejor informado, y decidí ponerme en contacto con GREFA (Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona).Desde dicha organización, me preguntaron por las características del animal, me dieron las oportunas recomendaciones como no introducirle agua en el pico, y en tal caso, mojarle solo el exterior del mismo. Esta última medida trata de evitar que el agua pueda ir al sistema respiratorio, como en el primer caso, y lo haga al digestivo.

Después de tomarme datos, un voluntario pasó a recogerlo, para tratarlo. Al cabo de dos meses, recibí una carta, en la cual me informaban que el vencejo había sido alimentado por medio de sonda con pasta insectívora, y que había sido liberado, en el jardín de El Retiro.

Paloma urbana


Deambulada por la esquina de la carretera. Una de las alas la tenía herida, y no podía volar. Decidí cogerla, retenerla y dar aviso a GREFA.

Las noticias que me dieron no eran buenas. La asociación no admite este tipo de aves. Me ofrecieron la posibilidad de acercarla al centro situado en Majadahonda, para practicarle la eutanasia. Estuvo dos días en casa, y después de notificarlo a la Patrulla Verde, del Ayuntamiento de Madrid, dos agentes se personaron en casa, y se la llevaron en una caja para entregarla a GREFA y proporcionarle un final dulce.

Gato atropellado

Paseaba como de costumbre, con mi perrita Kutxi, por una plaza de árboles situada al lado de una carretera. Eran las nueve de la mañana de un Domingo de verano. El sonido de su cuerpo al moverse me sorprendió. Había logrado salir de la carretera, cruzar la acera e introducirse en la arena de la plaza arrastrándose con las patas delanteras, haciendo eses con su cuerpo. No podía mover las extremidades traseras. Posible fractura de cadera. No presentaba manchas de sangre, e intentaba escapar cuando me acercaba. El sol empezaba a apretar, y le daba de plano al gato. Decidí llevar a casa a Kutxi, llamar al SEVEMUR, Servicio Veterinario Municipal de Urgencias.

Después de dar aviso, y de facilitar mi móvil, fui a hacer sombra al animal a la distancia suficiente para no asustarle, mientras esperaba la llegada de los veterinarios. En escasos quince minutos se personaron en el lugar indicado. Traían una jaula. Lograron cogerlo con una cancha sujeta a un palo. Una vez terminada la operación, les pregunté sobre la suerte del animal.

Respuesta:"Los gatos que son sociables, son tratados para que sean adoptados". Las explicaciones de la joven veterinaria, tuvieron el mismo efecto que dos jarros de agua, el primero caliente y el segundo frío. Nuestro amigo callejero al menos estuvo acompañado en sus últimos momentos, y se le facilitó un tránsito menos traumático.

Crías de urraca

El barrio de Santiago Apóstol, perteneciente al distrito de Hortaleza, más conocido con el nombre de Manoteras, es una zona muy querida por las aves. La urraca, el mirlo, la paloma urbana, la paloma torcaz, la cotorra argentina, el gorrión, o la tórtola son las especies más comunes.

La primera cría que tuve la oportunidad de encontrarme, fue de forma casual por un camino de tierra, poco transitado. La cría no tenía todavía pelaje, ni había abierto los ojos a la vida. Después de unas horas de dar aviso a GREFA, me vi en la necesidad de volver a hacerlo, para notificarles la triste noticia.

Dos años después, en uno de los paseos acompañado por mi mascota, pude apreciar, no sin cierta dificultad, un cierto movimiento. Al principio parecía que se movía un trocito de tierra, era del mismo color, pero al cabo del rato pude confirmar que se trataba de una cría, sin plumas y con los ojos cerrados, que se había caído del nido. Su tamaño era del de la palma de una mano. Después de cogerla, decidí llamar a la Patrulla Verde, conocida actualmente como UMA, Unidad de Medio Ambiente del Ayuntamiento. Acudieron los agentes para ingresarla en GREFA. La Unidad de Medio Ambiente está situada cerca de las dependencias de dicho Grupo de Rehabilitación.

Salamanquesas

La salamanquesa es un animal nocturno, especializado en cazar insectos que vuelan alrededor de la luz emitida por las farolas. Les gusta tomar el sol. Gracias a las laminillas adhesivas que tienen en los dedos, pueden trepar por superficies totalmente lisas, como el cristal por la función de ventosa que ejercen los dedos de este simpático e inofensivo reptil. Suele vivir en los troncos de los árboles, paredes y rocas.Por este motivo es muy habitual verlas en el interior de las casas. Los rescates a las dos salamanquesas, las llevé a cabo con un frasco de boca ancha para no dañar al animal.Una vez localizado acerqué el frasco al animal hasta rodearlo con el diámetro de su boca. Una vez que subió por el cristal tape el frasco y las liberé a los pocos minutos en el exterior de la casa, antes de que les faltase el aire.

Paloma torcaz

La escena muy parecida a la de la paloma urbana. Deambulaba por la acera de un lado para otro perdiendo el equilibrio. Me extrañó que se dejara acercar tanto. Una vez a su lado confirmé mis presagios. Una de las alas la tenía herida. La llamada a GREFA me descorazonó. No tenían medios como en anteriores ocasiones para venir a recogerla. Un solo voluntario para una provincia tan grande como Madrid. Los recortes en la subvención están afectando a la vida, el rescate, rehabilitación y puesta en libertad de muchas especies.La llamada a la Unidad de Medio Ambiente del Ayuntamiento, me tranquilizó y después de unas horas se personaron los “agentes verdes” para ingresar y llevar a la paloma torcaz a GREFA.

Agradecimientos

Desearía dedicar este artículo y dar las gracias a todo el personal profesional y voluntario dedicado a la protección de los animales, plantas y del Medio ambiente.De manera especial a todos los Cuerpos y organizaciones que han asistido a los rescates en los que he participado. Gracias en nombre de todos los animales, y en el mío propio. Detrás de un animal necesitado, existe un corazón que sufre en silencio su impotencia. Solo aquellos que nos hemos visto en estas circunstancias conocemos las intensas emociones que experimenta un rescatador, desde el momento en que el animal es capturado, hasta que el mismo pasa a las manos de un voluntario o de un profesional.
Juntos formamos una gran familia con los mismos sentimientos, y el mismo color. Por eso, permitidme que hoy os diga:

¡Gracias a todos, corazones verdes!

José Luis Meléndez. Madrid, 5 de Octubre del 2014.

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