Sir Larry debe ser condecorado con todos los honores
Downing Street se caracteriza por ser la calle más mencionada a nivel internacional y a la vez es una de las calles más emblemáticas de Londres. El motivo es que el número 10 de la misma, alberga la residencia más conocida, hogar del Primer ministro desde el año 1731, cuando Sir Robert Walpole se convirtió en su primer inquilino. La calle fue construida en la década de 1680 por Sir George Downing, primer baronet o poseedor de una dignidad de baronet, un título hereditario concedido por la Corona británica. Su señorío se denomina baroneto.
Además de predicador Sir George fue soldado, estadista, diplomático y espía anglo-irlandés por quien la calle en cuestión fue nombrada. Como secretario del Tesoro, se le acredita por la Institución de reformas importantes en las finanzas públicas. Su influencia fue importante en el caso de las Actas de Navegación mercantilistas, que restringían el uso de barcos extranjeros en el comercio de Inglaterra. Las Actas fortalecieron el poderío naval y comercial de Inglaterra, contribuyendo así a la seguridad del Estado inglés, y su capacidad para proyectar su poder en el exterior.
En la actualidad, el número 11 de Downing Street, es la residencia oficial del Canciller de Hacienda. El número 9, alberga la Oficina del Gabinete y el número 12, la residencia del Chief Whip del gobierno, algo así como el jefe de bancada. La calle se encuentra cerrada al público desde 1989 por motivos de seguridad, con verjas que protegen a los residentes de posibles amenazas. Ubicada en el centro de Londres, junto a Whitehall, que es una calle y un área de la ciudad de Westminster, conocida como el centro del Gobierno de Reino Unido, donde se encuentran numerosos ministerios y oficinas gubernamentales.
En este enclave tan privilegiado como distinguido, inaccesible y seguro, reside y trabaja uno de los más veteranos y admirados funcionarios del país. La admiración que le profesan tanto dentro como fuera de su país no es para menos, si se tiene en cuenta la corta vida de su especie.
Sir Larry (Larry para sus más allegados), cuenta en su haber con numerosas hazañas. La más conocida hasta la fecha es haber resistido y sobrevivido a 2 reinados (el de Isabel II y Carlos III), y a 7 legislaturas, como la de David Cameron, Theresa May, Boris Jhonson, Liz Truss, Rishi Sinak, Keir Starmer, y, en los próximos días conocerá a su nuevo inquilino.
La paciencia de Larry es otra de sus virtudes poco reconocidas. Soportar las normas, las manías, los horarios y el carácter de los inquilinos, así como a sus respectivas familias, durante 15 años y 129 días, no tiene que ser nada fácil , y sí un mérito que muy pocos humanos hubieran soportado con la estoicidad y las habilidades de nuestro insigne caballero.
Pero la vida acomodada de tan respetable y venerable mascota no le impide acordarse cada día de sus orígenes humildes y callejeros. Desde que nuestro pequeño y admirado Sir fue rescatado por el refugio Battersea Dogs & Home, hasta que fue sacado y elegido por el personal de Downing Street el 15 de febrero del 2011 (estaba destinado a ser una mascota para los hijos de David y Samantha Cameron). Refugio que en el año 2012 reveló que la popularidad de Larry había conllevado un aumento del 15% de personas que adoptaban gatos.
Unas oposiciones en toda regla que Larry logró aprobar en el año 2011, para cubrir la plaza de ratonero jefe de la Oficina del Gabinete del Reino Unido, aunque entre sus deberes también se incluían la recepción de invitados, inspeccionar las defensas de seguridad y probar la calidad de la madera de los muebles antiguos. Todo por un sueldo de 100 libras, el equivalente a 115,90 euros.
Como cabe imaginar, la adaptación y profunda transformación de Larry en todo un Sir, no ha sido fácil. David Cameron sentenció que se le veía “un poco nervioso” con los hombres. Adujo que dicho comportamiento era consecuencia de las experiencias negativas de su pasado gatuno. La excepción según manifestó se produjo con Obama: “curiosamente le gustaba Obama. Obama lo acarició y se llevaron bien”.
Larry, como buen Sir dotado de valores, calla. La información confidencial que posee, sobre todo lo que ha visto y escuchado a los inquilinos y Jefes de Estado en sus recepciones podrían ser lo suficientemente comprometidas y escandalosas para su país y el resto del mundo.
Son muchos los motivos por los que este respetable ciudadano inglés ha perdido el interés por la política. Su bajo salario como funcionario, su exclusión del régimen general de la Seguridad Social o la posibilidad de formar una familia que se le ha negado, constituyen un serio aviso que Larry lanza a sus ciudadanos a la hora de votar.
Habría que sumar a lo anterior la profunda tristeza en la que aún se ve sumido nuestro querido Sir, como consecuencia de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Desde entonces, y a pesar de los esfuerzos que Larry ha efectuado estos años por su país, sus ciudadanos, y sus compañeros de especie, no le han valido la pena ni personal, ni laboral, ni emocionalmente. Y un ciudadano ejemplar de cuatro patas, que trabaja de día y de noche al servicio de su país año tras año y que ha sabido elevarse sobre sus derechos de cuna por el bien común, no se merece el trato de una simple mascota.
Sir Larry debe ser condecorado con todos los honores. Su paciencia, su discreción, su ejemplo y su nobleza son motivos suficientes que merecen una condecoración que no tendría el mismo valor de ser póstuma.
José Luis Meléndez. Madrid, 27 de junio del 2026. Fuente de la imagen: wikipedia.org
