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26 de julio de 2026

Emergencia nacional vs prioridad nacional

La prioridad nacional atenta de plano contra la emergencia nacional

El alma de los árboles va recorriendo el aire hasta llegar a nuestras casas. Esta vez no lo hace por medio de ese aroma que una vez inhalado inundaba por completo nuestros pulmones cada vez que íbamos a estar con ellos. El humo de su quema, nos ha anunciado estos días su despedida y me atrevo a decir que su agradecimiento.

Una vez más ha vuelto a ocurrir. Otro año. Otro verano. Otro monte. Otro pueblo. Otra casa. Otra familia. ¡Qué mala suerte!, tenemos los españoles. Ya somos líderes europeos con la mayor superficie quemada en lo que va de año con 119.458 ha, sin añadir las correspondientes a los incendios actualmente activos, que no son pocos ni pequeños.

De nada han servido las personas, los animales ni los árboles muertos - que no suelen contarse entre las víctimas, cada vez que directa o indirectamente el hombre se cobra cada incendio- de años anteriores por causas similares. Tampoco las trece vidas que recientemente han fallecido en Los Gallardos, en la provincia de Almería, al parecer por la chispa de una cosechadora, no por la imprudencia de su propietario (sic). Una zona catalogada como “zona de peligro de incendios”, y, que según la legislación andaluza está obligada a tener aprobado, actualizado o revisado un Plan de Emergencia por incendio forestal (PLEIF) y que no contaba con él.

La lista de excusas a la ciudadanía por parte de los responsables, rozan el insulto cuando no la falta de respeto a la capacidad intelectual sobre todo de los afectados: “Es que este invierno ha llovido mucho”, “los incendios siempre han existido”, “la chispa de una maquina o de un cable” o el cambio climático existente.

Si al cambio climático, que es cierto que cada vez cambia más, se le combate con la inacción, ¿Quién es el que tiene que cambiar su comportamiento, el fuego o el hombre? ¿Es necesario para que se produzca este cambio humano, más cambio climático? ¿Al cambio se le combate con más inacción o con más cambio de estrategias?

Algunos políticos queman con sus refriegas verbales y sus críticas polarizadas a los ciudadanos, sin aportar una sola solución, prioridad esencial e indiscutible de un servidor público. Otros queman con sus inacciones nuestros bosques. Lo más grave no es que hagan poco e incluso nada. El problema es de los que trabajan, que son poco productivos, y encima se ponen enfermos. Los que ponen enfermos a los demás al parecer, no necesitan ninguna baja.

La manipulación se torna algo más chusca cuando se intenta identificar las bajas laborales con el absentismo. Los empresarios por lo que se ve, son un ejemplo a seguir. Nunca se ponen malos, tampoco van a la cafetería, a reuniones o congresos ni asuntos personales en horario de trabajo y su simple presencia física, aunque ausente en algunas ocasiones, no es preocupante y si muy normal y ejemplar para reclamar a sus empleados más presencia y productividad. Más productividad, aunque sea de peor calidad.

¿Cuántas reuniones improductivas tienen al cabo del año en una empresa?, ¿Cuántas decisiones equivocadas merman los esfuerzos de los trabajadores que las cumplen? ¿Cuántas horas extras sin remunerar acumulan y deben las empresas a sus trabajadores? ¿No fomenta el absentismo esta actitud hacia los trabajadores? ¿Por qué si existen tantas bajas no se indaga el por qué de las mismas? ¿Por qué la empresa no hace uso de la ley, despide a esos trabajadores y evita criminalizar al resto? ¿No es absentismo laboral y a la vez un delito, contratar a la mitad de una plantilla de bomberos?

Los bosques no “se queman” a si mismos. A los bosques o a España, como dirían algunos, la están quemando. Y “quemar” es un verbo más grave que “romper”. España se ha roto de mentira muchas veces, pero se ha quemado de verdad muchas más. Qué malo era y es el independentismo, y que buenas son las políticas medioambientales de algunas autonomías.

El cambio climático no existe, según dicen. ¿Y los montes, existen? Tal vez los árboles les impida también ver el bosque. No es de extrañar por tanto,   que no existan personal, medios, ni personal para controlar los incendios? ¿Cuándo vamos a cuidar nuestros montes como cuidamos nuestras huertas?

Han vuelto a cubrir los montes de un negro de luto. Es triste que tenga que ocurrir una tragedia para que intenten o al menos disimulen recuperar el tono momentáneo sus señorías. Los árboles han conseguido algo que no ha conseguido la sociedad: callarles y ponerlos a nuestro servicio.

Es imposible que tomemos todos conciencia mientras sigamos hablando de hectáreas quemadas para minimizar la catástrofe, en lugar del número de víctimas reales como el número de árboles, de animales, de personas fallecidas, de gente que se ha quedado sin sus negocios ni sus casas. ¿Se puede estar en contra de la ocupación de las viviendas y fomentar de forma simultánea la desocupación forzosa e ilegal o lo que es lo mismo, el sinhogarismo de los propietarios de las casas rurales arrasadas por el fuego...?

Pero, ¿no eran los cazadores los que cuidaban de los montes? Tal vez haya que contratar más cazadores que bomberos, aunque sea para suplir la falta de éstos.

Hay algo que estos días ha quedado meridianamente claro. Y es que eso que algunos denominan la prioridad nacional, atenta de plano contra la emergencia nacional que atraviesa España, como es la de impedir que personas que vienen de fuera tomen arraigo en una España cada vez más despoblada.

Hacen falta más personas en los pueblos que contribuyan a su relevo generacional y a su sostenimiento. ¿No es absentismo nacional impedir que personas que vienen a integrarse en un territorio se asienten en él? ¿No es una omisión patriótica el dejar a los pueblos de España y a sus gentes a su suerte? ¿Hay más bajas en las empresas que en la España despoblada? ¿Más absentismo tal vez?

Se hace necesario y urgente fomentar actividades agrícolas acordes a la riqueza de cada localidad. En las zonas de alto riesgo es imprescindible el fomento del pastoreo, que contribuye gracias a sus ovejas bomberas limpiar de matorrales el sotobosque.

Es comprensible la indignación de algunos vecinos que han perdido, sus casas, sus animales o sus negocios. Todos hemos visto estos días las imágenes de algunos de ellos, en chanclas con sus torsos descubiertos, intentando apagar las llamas con sus camisetas antes de que el fuego llegase a sus casas.

Jugándose la vida por culpa del absentismo y de la falta de productividad de algunos que la reclaman, pero no la practican.

José Luis Meléndez. Madrid, 25 de julio del 2026. Fuente de la imagen: agencia EFE.Vista del incendio que afecta a Burgohondo visto desde la localidad abulense de Navalmoral. EFE / Raúl Sanchidrián.

27 de junio de 2026

Sir Larry

Sir Larry debe ser condecorado con todos los honores

Downing Street se caracteriza por ser la calle más mencionada a nivel internacional y a la vez es una de las calles más emblemáticas de Londres. El motivo es que el número 10 de la misma, alberga la residencia más conocida, hogar del Primer ministro desde el año 1731, cuando Sir Robert Walpole se convirtió en su primer inquilino. La calle fue construida en la década de 1680 por Sir George Downing, primer baronet o poseedor de una dignidad de baronet, un título hereditario concedido por la Corona británica. Su señorío se denomina baroneto.

Además de predicador, Sir George fue soldado, estadista, diplomático y espía anglo-irlandés por quien la calle en cuestión fue nombrada. Como secretario del Tesoro, se le acredita por la Institución de reformas importantes en las finanzas públicas. Su influencia fue importante en el caso de las Actas de Navegación mercantilistas, que restringían el uso de barcos extranjeros en el comercio de Inglaterra. Las Actas fortalecieron el poderío naval y comercial de Inglaterra, contribuyendo así a la seguridad del Estado inglés, y su capacidad para proyectar su poder en el exterior.

En la actualidad, el número 11 de Downing Street, es la residencia oficial del Canciller de Hacienda. El número 9 alberga la Oficina del Gabinete y el número 12, la residencia del Chief Whip del gobierno, algo así como el jefe de bancada. La calle se encuentra cerrada al público desde 1989 por motivos de seguridad, con verjas que protegen a los residentes de posibles amenazas. Ubicada en el centro de Londres, junto a Whitehall, es una calle y un área de la ciudad de Westminster, conocida como el centro del Gobierno de Reino Unido, donde se encuentran numerosos ministerios y oficinas gubernamentales.

En este enclave tan privilegiado como distinguido, inaccesible y seguro, reside y trabaja uno de los más veteranos y admirados funcionarios del país. La admiración que le profesan tanto dentro como fuera de su país no es para menos, si se tiene en cuenta la corta vida de su especie.

Sir Larry (Larry para sus más allegados), cuenta en su haber con numerosas hazañas.  La más conocida hasta la fecha, es haber resistido y sobrevivido a 2 reinados (como el de Isabel II y Carlos III), y a 7 legislaturas, como la de David Cameron, Theresa May, Boris Jhonson, Liz Truss, Rishi Sinak, Keir Starmer, y, en los próximos días, conocerá a su nuevo inquilino.

La paciencia de Larry es otra de sus virtudes poco reconocidas. Soportar las normas, las manías, los horarios y el carácter de los inquilinos, así como a sus respectivas familias, durante 15 años y 129 días, no tiene que ser nada fácil, y sí un mérito que muy pocos humanos hubieran soportado con la estoicidad y las habilidades de nuestro insigne caballero.

Pero la vida acomodada de tan respetable y venerable mascota no le impide acordarse cada día de sus orígenes humildes y callejeros. Desde que nuestro pequeño y admirado Sir fue rescatado por el refugio Battersea Dogs & Home, hasta que fue sacado y elegido por el personal de Downing Street el 15 de febrero del 2011 (estaba destinado a ser una mascota para los hijos de David y Samantha Cameron). Refugio que en el año 2012 reveló que la popularidad de Larry había conllevado un aumento del 15% de personas que adoptaban gatos.Pero la vida acomodada de tan respetable y venerable mascota no le impide acordarse cada día de sus orígenes humildes y callejeros, desde que nuestro pequeño y admirado Sir fue rescatado por el refugio Battersea Dogs & Home, hasta que fue sacado y elegido por el personal de Downing Street, el 15 de febrero del 2011, destinado a ser una mascota para los hijos de David y Samantha Cameron. Refugio que en el año 2012 reveló que la popularidad de Larry había conllevado un aumento del 15% de personas que adoptaban gatos.

Unas oposiciones en toda regla que Larry logró aprobar en el año 2011, para cubrir la plaza de ratonero jefe de la Oficina del Gabinete del Reino Unido, aunque entre sus deberes también se incluían la recepción de invitados, inspeccionar las defensas de seguridad, y, probar la calidad de la madera de los muebles antiguos. Todo por un sueldo de 100 libras, el equivalente a 115,90 euros.

Como cabe imaginar, la adaptación y profunda transformación de Larry en todo un Sir, no ha sido fácil. David Cameron sentenció que se le veía “un poco nervioso” con los hombres. Adujo que dicho comportamiento era consecuencia de las experiencias negativas de su pasado gatuno. La excepción, según manifestó, se produjo con Obama: “curiosamente le gustaba Obama. Obama lo acarició y se llevaron bien”.

Larry, como buen Sir dotado de valores, calla. La información confidencial que posee, sobre todo lo que ha visto y escuchado a los inquilinos y Jefes de Estado en sus recepciones podrían ser lo suficientemente comprometidas y escandalosas para su país y el resto del mundo.Larry, como buen Sir dotado de valores, calla. La información confidencial que posee, sobre todo lo que ha visto y escuchado a los inquilinos y Jefes de Estado en sus recepciones, podrían ser lo suficientemente comprometidas y escandalosas para su país y el resto del mundo.

Son muchos los motivos por los que este respetable ciudadano inglés ha perdido el interés por la política. Su bajo salario como funcionario, su exclusión del régimen general de la Seguridad Social o la posibilidad de formar una familia que se le ha negado, constituyen un serio aviso que Larry lanza a sus ciudadanos a la hora de votar.

Habría que sumar a lo anterior la profunda tristeza en la que aún se ve sumido nuestro querido Sir, como consecuencia de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Desde entonces, y a pesar de los esfuerzos que Larry ha efectuado estos años por su país, sus ciudadanos, y sus compañeros de especie, no le han valido la pena ni personal, ni laboral, ni emocionalmente. Y un ciudadano ejemplar de cuatro patas, que trabaja de día y de noche al servicio de su país año tras año y que ha sabido elevarse sobre sus derechos de cuna por el bien común, no se merece el trato de una simple mascota.

Sir Larry debe ser condecorado con todos los honores. Su paciencia, su discreción, su ejemplo y su nobleza, son motivos suficientes que merecen una condecoración que no tendría el mismo valor de ser póstuma.

José Luis Meléndez. Madrid, 27 de junio del 2026. Fuente de la imagen: wikipedia.org

21 de mayo de 2026

La eternidad como castigo

Mi mente terrenal y temporal, no deja de ver el cielo o el infierno como un castigo

Tradicionalmente y desde tiempos inmemoriales, se viene cometiendo el error de asociar el concepto de eternidad con el bien, la paz o el amor, por citar algunos términos. Obvian de esta forma las personas que así se expresan, que el infierno cristiano forma también parte de esa hipotética eternidad.

Pero, ¿acaso la eternidad del cielo no es también un castigo? Por medio de ella se le obliga al hombre a seguir viviendo sin su consentimiento, en contra de su hipotética decisión.

Hace unos días, leía una entrevista realizada por La Vanguardia a Pedro Ruíz. En ella manifestaba su deseo de no volver a nacer. Yo, con su permiso, si me lo permiten, voy aún más lejos si declaro, aprovechando la oportunidad, que me gustaría no ser en la nada. Observen que no empleo el verbo morir, sino el dejar de ser o existir al menos temporalmente.

¿Por qué no se brinda esta oportunidad a todos los seres que transitan hacia otro estado de existencia, bien sean buenos o malos? ¿Por qué existe el derecho a la vida y no a una muerte digna generalizada? ¿Por qué algunas confesiones que manifiestan que existe una vida posterior a esta, niegan el derecho a “morir” dignamente a una persona, sabiendo de antemano que no va a dejar de vivir? ¿No es una contradicción por no decir una hipocresía doctrinal? Estoy seguro que algunos se hubieran salvado de unos cuantos días o años de vida en el infierno, lo cual constituiría una obra de caridad.

Algunos grandes pensadores han argumentado que la verdadera eternidad no es una cantidad inmensa de tiempo, sino la ausencia total de este; un presente eterno y estático. La filosofía define la eternidad no solo como un tiempo infinito, sino como una dimensión fuera del tiempo: lo atemporal y trascendente. Una eternidad intemporal formada por una existencia fuera del tiempo, estática, inmutable y siempre presente y una sempiternidad cuya duración no tiene principio ni fin (el tiempo se extiende infinitamente hacia adelante).

Platón, maestro de Aristóteles e idealista al contrario que este, más realista, definía el tiempo como una copia creada por el Demiurgo, cuyo propósito es imitar la eternidad a través del movimiento de los astros. Para Aristóteles su visión de lo terno se enfoca en el mundo natural, sosteniendo que el cosmos es eterno, que nunca ha sido creado ni dejará de existir.

Si acudimos a las distintas confesiones observamos como la idea del infierno eterno varía y depende del enfoque teológico. El cristianismo tradicional lo describe como un castigo sin fin. Tras el fallecimiento, el alma continúa viviendo y se enfrenta a un juicio particular. Los creyentes esperan un reencuentro final donde el alma y el cuerpo serán resucitados para la eternidad (bien en el cielo o en el infierno).

En el budismo el Nirvana es, por definición, un estado permanente e inmutable que está más allá del tiempo. Representa la liberación definitiva del ciclo de reencarnaciones (Samsara) y el cese absoluto del sufrimiento. Por lo tanto, al no estar sujeto al tiempo, no puede ser temporal ni efímero.

El judaísmo cree en la inmortalidad del alma y el Olam Habá o mundo venidero. Se trata de una existencia espiritual posterior a la vida terrenal. Los justos de todas las naciones tienen una porción asegurada en este mundo. A diferencia del concepto de un infierno eterno, en el judaísmo existe el Gehinnom, un estado temporal (máximo de doce meses) de purificación espiritual donde el alma corrige sus faltas. En algunas corrientes como el misticismo judío (Cábala), se contempla la posibilidad de que el alma regrese en múltiples vidas para rectificar y completar su propósito.

El islam, contempla la muerte como una transición hacia la vida eterna –Paraíso o infierno-, según las acciones y la fe de cada persona. Antes el alma pasa por un estado intermedio denominado Barzaj, que no es más que un estado de espera entre la muerte física y el Día del Juicio. En este periodo las almas descansan o experimentan un anticipo de su recompensa/castigo, dependiendo de su vida terrenal y fe.

Todos los seres humanos resucitarán física y espiritualmente para comparecer ante Alá. El Día del juicio o Yawm al-Qiyamah, cada acción, buena o mala, se pesa en una balanza divina. El propósito central es la justicia absoluta.

Es poderosamente llamativo como en todas las ECM – experiencias clínicas de muerte-, los protagonistas afirman que después de haber atravesado un túnel, se han encontrado con seres queridos fallecidos y con un ser de luz que emanaban un amor especial. Nadie que se conozca se ha encontrado con ningún ser maléfico.

Más que un “eterno descanso”, la eternidad se le antoja a uno como un ejercicio y una vivencia extremadamente cansada, en donde al parecer siempre se está despierto. No hay más que pensar en el derroche que supone recibir y dar amor de forma permanente. Un lugar monótono y tranquilo en donde todos permanecen en el mismo estado emocional y piensan y sienten lo mismo. Una estancia en donde si entras sabes que no saldrás nunca más.

Saber además que el tiempo es limitado nos motiva a amar, crear y experimentar. Si tuviéramos un tiempo infinito para hacer cualquier cosa, la urgencia y el significado de nuestras elecciones podrían diluirse y postergarse.

La eternidad sigue siendo un misterio inalcanzable para nuestra mente racional. Sin embargo, reflexionar sobre ella nos enseña a apreciar la belleza del “ahora”, recordándonos que el valor de nuestra existencia no radica en cuanto tiempo vivimos, sino en la profundidad y el sentido que le damos a nuestra trayectoria. Aun así, mi mente terrenal y temporal, no deja de ver el cielo o el infierno como un castigo.

José Luis Meléndez. Madrid, 21 de mayo del 2026. Fuente de la imagen: ComDotCom.es

28 de abril de 2026

Los ciudadanos esperan

Los ciudadanos esperan (aún) un modelo que les permita reafirmar sus principios personales, morales e ideológicos

Sociedades polarizadas, individuos sometidos a la sobrecarga emocional e irracional de los algoritmos, de las noticias y opiniones no contrastadas. La nueva geopolítica, no solo está poniendo en cuestión las leyes internacionales, gracias a las cuales el mundo actual ha ido evolucionando hasta tal y como lo conocemos hoy.

Esta involución mundial imperialista ha alterado los principios de respeto y de igualdad que existían entre las distintas naciones, socavando a su vez la confianza indispensable y necesaria a la hora de establecer relaciones comerciales, políticas o de Estado.

La falta de confianza o de credibilidad es una muestra evidente de como las formas en todos los ámbitos de la vida y muy especialmente a la hora de entablar relaciones, terminan influyendo en el fondo y por ende, en el propósito u objetivo final que se persigue. De la fuerza de la razón de antaño, el nuevo imperialismo, ha pasado a la razón de la fuerza, es decir, al totalitarismo.

El resultado de esta gerontocracia, es un mundo más violento, más inseguro, más injusto, más toxico, más unilateral y menos democrático. En resumidas cuentas más inmoral y dañino, en donde los más pobres e inocentes pagan con su vida las decisiones irracionales y despiadadas de cuatro locos.

Un mundo en el que los ciudadanos que habitan en él, esperan cada día, porque lo necesitan para seguir creyendo en su especie, un modelo que les permita reafirmar sus principios personales, morales e ideológicos. Unos principios y unos derechos que les han o están arrebatado unos pocos.

Esta semana, gracias a la lectura de un artículo, he tenido la inmensa suerte de identificar a uno de estos modelos de humanidad. Su protagonista es a la vez un superviviente y un salvador. El protagonista en cuestión es un doctor y se llama Robert A. Montgomery. A sus 65 años, es en la actualidad director del Instituto de Trasplantes Langone Health, de la Universidad de Nueva York.

Entre sus éxitos más destacados se encuentra el primer trasplante de riñón de cerdo a humano modificado genéticamente. Pero también ha viajado a Ucrania para realizar trasplantes a víctimas del conflicto, a pesar de su enfermedad hereditaria.

El doctor Montgomery vive gracias al corazón de un donante drogadicto con hepatitis C que murió de una sobredosis de heroína con la aguja inyectada en el brazo. Como consecuencia de la miocardia dilatada hereditaria que padece, el corazón se vuelve cada vez más débil, lo que provoca arritmias mortales. De hecho afirma haber sufrido siete muertes súbitas cardiacas en 10 años.

Ya a los 27 años, según cuenta, le abrieron el pecho, insertaron los cables y le colocaron un desfibrilador en el corazón. De esta forma se convirtió en el primer cirujano del mundo en tener un dispositivo de este tipo implantado en el cuerpo.

El problema de los trasplantes radica en que solo el 1% de las personas que fallecen hoy en día son aptos para ser donantes, ya que los órganos suelen estar dañados por enfermedades o lesiones. Y otro inconveniente es que muchos receptores mueren en el proceso.

Según el mencionado facultativo, el año pasado solo se realizaron 4.500 trasplantes en Estados Unidos, mientras que al mismo tiempo murieron 90.000 personas por sobredosis, muchas de ellas infectadas de hepatitis C. Ante este triste y desolador panorama, Montgomery se planteó gracias a previas investigaciones con resultados satisfactorios, aprovechar los órganos infectados de estas personas para que una vez trasplantados pudieran ser tratados, curados y sometidos a antivirales. Un proceso por el que él mismo pasó.

A pesar que se conoce el gen que desencadena esta enfermedad, en la actualidad no existe un tratamiento para esta dolencia. Tampoco se puede hacer nada para detener su progresión por lo que a día de hoy, todas las personas afectadas necesitarán un corazón nuevo.

Al igual que su padre, los hijos de Montgomery padecen la misma enfermedad hereditaria, pero esta circunstancia, lejos de abatirle, le anima a seguir investigando con más ímpetu. A pesar de haber estado 7 veces muerto, de vivir gracias a la muerte de un fallecido, el doctor vocacional e incansable, al contrario que los empeoradores – que no emperadores – genocidas, continúa con su más alta y noble aspiración: seguir salvando vidas.

José Luis Meléndez. Madrid, 28 de abril del 2026. Fuente de la imagen: Facebook.com

27 de marzo de 2026

La espiritualidad como rearme moral

En la religión, Dios y el prójimo son los protagonistas, en la espiritualidad lo es más uno mismo

No es casual que, en tiempos adversos y especialmente convulsos, el hombre busque en la religión y/o la espiritualidad un refugio para encontrarse respectivamente con Dios o con uno mismo. La pregunta es: ¿puede uno buscar y encontrar a Dios, sin haberlo hecho antes consigo mismo?

La espiritualidad es, o al menos debería ser la antesala a la religión. En la religión, Dios y el prójimo son los protagonistas, en la espiritualidad lo es más uno mismo. Y es desde este espacio íntimo y personal, desde esta dimensión interior que no pertenece a ningún credo, desde donde uno puede silenciar el ruido mediático y diario para escucharse a sí mismo. Un silencio interior que nos permite adquirir la paz necesaria y suficiente para desde él, valorar lo realmente importante, dejando a un lado lo urgente.

El yoga o el Taichí, por ejemplo, son disciplinas orientales milenarias que pueden practicarse, sin necesidad de pertenecer a ninguna religión, que fomentan la unión de cuerpo, mente y espíritu, a través de la práctica de posturas corporales (asanas), respiración consciente (pranayana) y meditación.

Es pues normal, que en una sociedad que le enseña a uno a relacionarse con Dios y con los demás, antes que, con uno mismo, la espiritualidad, o lo que es lo mismo, la búsqueda humana de sentido existencial, propósito y conexión con uno mismo, se relacione con el hecho religioso. Se entiende también que, en una infancia en la se enseñaba a creer antes que a pensar, en la que se ofrecían clases de religión y no de espiritualidad, de cristianismo y no de la Historia de las religiones, se sigan empleando y confundiendo términos relacionados entre sí, pero distantes desde el punto de vista etimológico. Me refiero a los conceptos “alma” y “espíritu”.

Aclaremos, por tanto, antes de seguir esta confusión. El alma (o psique),  engloba la personalidad o el “yo” individual, compuesto a su vez por las emociones, la mente y la voluntad de cada individuo. El espíritu, sin embargo, es la parte más profunda e inmaterial que permite la conexión con Dios o con uno mismo. El alma nos hace seres sintientes, el espíritu nos hace seres espirituales. La espiritualidad podría definirse como un florecimiento o despertar del alma.

Lo espiritual guarda una cierta equidistancia con la filosofía (razón) y lo religioso (fe). A la primera equidistancia podríamos definirla como una espiritualidad filosófica o humana, mientras que a la segunda podríamos presentarla como una espiritualidad religiosa que trasciende lo personal y se eleva a lo divino.

Es por tanto más coherente hablar de espiritualidades más que de espiritualidad. Espiritualidades que no son incompatibles y pueden compaginarse o alternarse bajo un concepto que podría denominarse, espiritualidad mixta. No nos debería extrañar, por tanto, aunque a primera vista parezca una paradoja, escuchar a un ateo o un agnóstico hablar de espiritualidad. Recuerdo que, en una columna dedicada en este blog a José Antonio Alonso Suárez, ex ministro de Interior, miembro del Consejo General de Poder Judicial, y diputado por León en el Congreso de los Diputados, texto que lleva por título “Al fondo a la izquierda”, en el cual llegaba a la teoría que un agnóstico que no niega ni afirma la existencia de Dios, pasa a lo largo de su vida por sus fases de creyente y de ateo.

Llevamos no tiempos, sino años complicados como consecuencia de la sucesión y coincidencia de varias crisis tales como conflictos armados, emergencia climática, inseguridad alimentaria o inestabilidad económica, por citar algunas de ellas. "En un mundo cada vez más violento, que se autodestruye a sí mismo, en donde los influencers influyen más que los intelectuales", según palabras de Manuel Castells, sociólogo español y exministro de Universidades, ante la falta de respuestas y soluciones políticas a los problemas de los ciudadanos, propone la religión y la espiritualidad como contrapeso a un mundo que se autodestruye. Lo que viene a ser una llamada a que el hombre recupere la fe en sí mismo. Algo así como la espiritualidad como rearme moral.

La espiritualidad ayuda al individuo a buscar un sentido a su existencia. Le permite escucharse, reconocer sus propias emociones. Fortalece su autoconfianza. Le aporta claridad gracias a su serenidad. Es un espacio de autoconocimiento y crecimiento personal. Josep Lagares en su obra Time-Out: creativación o extinción, es nuestra elección…, afirma que “La espiritualidad alimenta la creatividad y la creatividad convierte esa energía interior en movimiento”. Propone además unir imaginación y voluntad para construir el futuro. Pero el progreso externo, añade, solo tiene sentido si va acompañado de un crecimiento interno. Por ello aconseja avanzar sin perder nuestra identidad en el camino, adaptarnos sin diluirnos.

“Somos seres espirituales viviendo una experiencia terrenal”, afirma. De cada uno depende alcanzar este equilibrio entre lo espiritual y mundano. Sin que esta experiencia terrenal nos distraiga y disuada de tomar contacto con ese espacio íntimo, personal y profundo que anida en nuestro ser.

José Luis Meléndez. Madrid, 25 de marzo del 2026. Fuente de la imagen: Pixabay.com

10 de febrero de 2026

La ayuda de Europa a EE.UU.

Europa financió la industria americana con dinero “de las capitales europeas”

Las relaciones de Trump con su entorno son complicadas. Desde su llegada a la Casa Blanca hace apenas un año, los Estados Unidos están menos unidos que antes y su relación internacional con los demás países han tensionado los mercados financieros y alterado y agravado la situación geopolítica mundial.

Todo ello a pesar de que las conversaciones al parecer tan excelentes que mantiene el presidente, según sus palabras, no son tan satisfactorias al compararlas con los resultados de las mismas. Algo parecido a su programa electoral en el cual prometía una América más grande, cuando lo que más crece hasta la fecha, es su cuenta de resultados.

La relación con sus ciudadanos manifestada en su progresivo descontento tampoco es que haya mejorado, según se desprende de las crecientes manifestaciones convocadas a lo largo y ancho del país. Los despidos masivos de la Administración, o la violencia institucional llevada a cabo contra los ciudadanos bien por medio de masivas deportaciones e incluso asesinatos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), son una evidencia de ello.

La violencia ejercida en este segundo mandato deja entrever la putinización del presidente americano, rodeándose de sus oligarcas tecnológicos y/o bombardeando población civil que navega en lanchas en Venezuela, al igual que lo hace su homólogo ruso en Ucrania. ¿Quién es entonces el verdadero Trump, el de la primera legislatura, el de la segunda o aún nos quedan por ver nuevas y más preocupantes facetas del primer mandatario estadounidense?

Según el New York Times, “economistas de todo el mundo ideológico advierten que Trump está poniendo al país en una senda que, a largo plazo, dejará una economía menos dinámica, el sistema financiero menos estable y los estadounidenses menos prósperos en las próximas décadas”.

Trump ha demostrado llevarse peor con sus “amigos” y socios naturales que con sus enemigos potenciales, como China o Rusia, tal vez debido a su concepto interesado de la amistad, como ha demostrado con su política económico-arancelaria propia del siglo XIX.

Los intentos de Trump de separar a los americanos de los europeos, del resto del mundo y viceversa por medio de sus mofas o su desprecio, dejando sola a Europa y Ucrania después de pedir un aumento del 5% de contribución a los países socios de la OTAN, ha quebrado, lejos de unir aun más la confianza de los líderes Europeos y transatlánticos. ¿Posee Trump el síndrome del Quijote, y ve enemigos allá donde no los hay? ¿A qué se debe esta extraña actitud de tender puentes y derribarlos antes de dejar pasar a sus interlocutores?

La gran noticia es que los americanos en mayor medida que los europeos, a raíz del comportamiento vejatorio de su presidente con respecto a Europa, han sabido compensar sus constantes agravios, se han dignado a cruzar el puente emocional que aún nos une y han venido personalmente a Europa a interesarse y mostrar su apoyo al Viejo Continente.

El emotivo encuentro se produjo el dieciséis de enero en el parlamento danés. Once miembros del Congreso de EE.UU., nueve demócratas y dos republicanos, visitaron el parlamento danés y se reunieron con la 1ª ministra de ese país para conocer de primera mano sus temores por las amenazas de Trump sobre Groenlandia.

Tras la visita, dicha delegación comprobó que no existía, como afirmó Trump, amenaza alguna de Rusia y de China. Antes de emprender su regreso mostraron su apoyo y su unidad con los ciudadanos daneses, a través de unas declaraciones públicas dirigidas a su presidente americano, afirmando que debía ver a Groenlandia como aliada, no como un activo. Y que Estados Unidos debía respetar los principios fundamentales de soberanía, integridad territorial y autodeterminación, asunto con el que coincidían según las encuestas una mayoría de ciudadanos americanos.

Pero esa no ha sido la única muestra de apoyo pública de los americanos con respecto a los europeos. Hace unos días, el equipo ejecutivo de J.P. Morgan, el banco más grande de Estados Unidos, encabezado por Filippo Gori, tuvo la ocasión de visitar diversas ciudades europeas, con motivo del Foro Económico Mundial de Davos 2026.

Gori, reconocido italiano y europeo residente en New York en una entrevista a la revista Actualidad Económica declaró: “Me siento muy orgulloso de la herencia europea”. El banco fundado en Londres en 1860 por junior Spencer Morgan, padre de J.P. Morgan, emigró hacia EE.UU. y financió la industria americana con dinero “de las capitales europeas”. Contrasta la Historia real con las declaraciones de su presidente cuando afirma que Europa se formó para “joder” a EE.UU. Por lo que se ve Europa ha “jodido” tanto a EE.UU., que es la mayor tenedora de activos financieros estadounidenses, con unos 10 billones entre deuda pública y privada y acciones, frente a los 8,5 billones que EE.UU. posee en Europa, gracias a lo cual EE.UU hoy es lo que es (igual que Europa no sería la misma sin la ayuda de los EE.UU.). ¿Cuesta tanto reconocer esta bonita contribución mutua gracias a la cual ambas partes han crecido a nivel cultural y económico?

Los americanos han demostrado a los europeos que los Estados Unidos no son la primera prepotencia mundial que Trump quiere vender. Tal vez sea porque los americanos conocen mejor la Historia de su país que su propio presidente. Basta recordar los países que Estados Unidos adquirió, entre ellos varios europeos, para hacer una cura de humildad hasta convertirse en lo que es hoy.

En el año 1819 España cedió a EE.UU el este de Florida, mediante el tratado de Adams-Onís, con objeto de saldar 5 millones de dólares en reclamaciones de ciudadanos estadounidenses contra España. España no recibió por tanto ningún dinero. Y en 1917, EE.UU. adquirió de Dinamarca, entre otras, las actuales Islas Vírgenes estadounidenses por 25 millones de dólares en oro.

Lo que no ha explicado el presidente en cuestión es que cuando un país como el suyo, compra otro país, no solo compra su territorio sino la nueva forma de vida de sus habitantes, con sus respectivos derechos y obligaciones.

A juzgar por esta última adquisición me atrevo a decir que muchos ciudadanos de las Islas Vírgenes están arrepentidos de la operación que aceptó su país en aquellos tiempos, si comparamos los niveles de vida adquiridos de una y otra parte.

Se comprende ahora mejor el interés de Trump por Groenlandia y la negativa de sus habitantes a vender su territorio y su alto nivel de vida. Los americanos están llamados en noviembre a las elecciones de mitad de mandato. Estoy seguro que una gran mayoría de ciudadanos a estas alturas, también han comprendido que una América más grande (MAGA), no es sinónimo de una América mejor.

José Luis Meléndez. Madrid, 9 de febrero del 2026. Fuente: istockphoto.com

26 de enero de 2026

Máquinas y creadores

Las máquinas son mucho más predecibles que sus creadores

Es curioso comprobar como las máquinas, creadas por humanos son mucho más predecibles que sus creadores. Sin embargo, cuando ocurre un accidente en forma de tragedia ferroviaria como los que estamos padeciendo lamentablemente durante este mes en España, solemos llevarnos las manos a la cabeza. Algo contradictorio como el hombre mismo.

Supongo que no soy el único al que el término artificial le provoca un cierto rechazo. Lo artificial da la impresión que es una moda actual, pero siempre le ha acompañado al ser humano. Empezando por el amor con sus relaciones de conveniencia, aparentando ser otro por medio del yo social a diferencia del yo íntimo, exhibiendo una sonrisa comercial, fingiendo un dolor personal, un abrazo fraternal o un beso protocolario.

Hace unos años que llegó la IA, eufemismo de Analfabetismo Intelectual, una excusa perfecta para salir y socializar menos sin dejar de relacionarnos. Un método de control que atenta contra la libertad y la intimidad del individuo. Una coartada para pensar menos y delegar nuestras facultades a las élites de estas sucursales ambulantes. En resumidas cuentas, lo artificial ha encontrado en mí un sinónimo perfecto: lo artificial es igual a falso. Es la antesala del cinismo más descarnado. La forma en que el hombre se ha engañado a sí mismo a lo largo de la Historia.

Hace meses que me hice eco de una noticia que es muy posible que provoque en ustedes el mismo grado de estupefacción y que paso a narrarles a renglón seguido. Albania, que sufre una corrupción histórica y sistémica en su administración pública, ha decidido nombrar ministra virtual a Diella, un avatar que ya aparecía en forma de bot de IA, en e-Albania, portal electrónico del Gobierno de Albania como una asistente virtual representada por la imagen de una mujer ataviada con un traje regional del país.

El avatar creado mediante tecnologías de Azure, plataforma de computación en la nube de Microsoft y OpenAI, pretende, según el señor Rama, acabar con la corrupción en las adjudicaciones gubernamentales y evitar sobornos y presiones. El nombramiento fue anunciado por Edi Kama, primer ministro albanés durante el congreso del Partido Socialista de Albania celebrado en el mes de septiembre.

El problema que no se si le he ha ocurrido al señor Rama, es que lo transparente no es lo mismo que fiable. Y es que el tierno e inocente algoritmo de Diella - nombre que significa sol y que pretende ser una representación simbólica de la transparencia y la pureza en la administración pública -, puede seguir siendo susceptible de la manipulación humana. Incluso es sensible de ser hackeada como forma de represión ante la hipotética negativa de una adjudicación.

Todo parece indicar, según lo anteriormente expuesto, que nos encontramos ante un problema de moralidad y no de inteligencia, ante el que las autoridades albanesas han optado por recurrir a un avatar carente de valores éticos, antes que a la debilidad moral propia de los humanos, que está esquilmando los bolsillos de los ciudadanos de este país.

Combatir la escasa moralidad de las autoridades con una sobredosis artificial de inteligencia desalmada, es lo mismo que intentar tratar la piromanía con aspersores de agua automáticos. Y sienta un precedente lo suficientemente peligroso para que otras instituciones o sociedades deleguen sus valores democráticos en la tecnología.

Cabe imaginarse el asombro y la tristeza con la que los albaneses han debido recibir la noticia. Tener una ministra que es ciega, sorda y muda, que padece de inapetencia, que desconoce los esfuerzos y problemas de los ciudadanos por llegar a fin de mes, que demuestra tan poco entusiasmo con su permanente rictus de circunstancias y que aparece con el mismo vestido, a diferencia de sus compañeras y ciudadanas no es un plato de buen gusto, y, puede sentar un precedente de incuestionable discriminación, que no debe pasar inadvertido ante el colectivo feminista.

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de enero del 2026. Imagen capturada de e-Albania