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26 de septiembre de 2026

Invasores y ocupas

No se entiende como partidos que defienden la antiocupación, no hagan lo propio con los antidesahucios

Han pasado apenas unas horas del desahucio de Maricarmen y me pregunto si después del deterioro físico que ha sufrido durante estos últimos años, aún conserva las llaves de la que hasta hace unos momentos era su casa. Si todavía alberga la misma esperanza de volver a la que hasta ahora no solo era su casa, sino su hogar.  A esas estancias llenas de recuerdos, emociones y momentos de los cuales, debido a su avanzada edad no tendrá tiempo de olvidarse, por la sencilla razón de que no le han dado tiempo. Tiempo para superar este trauma ni tiempo para recoger sus pertenencias.

Me extraña que aquellas personas que han utilizado el sufrimiento de los ceutíes y de los migrantes de Ceuta para su rédito partidista (incluyo también a los muertos que han dejado sus vidas en el mar, que aún tienen alma y familiares, aunque nadie reclame sus cuerpos), llegándolos a calificar de invasores, no se hayan referido en los mismos términos al desahucio (eufemismo jurídico de desocupación legal y por qué no decirlo, inmoral), que ha sufrido Maricarmen.

Entiendo, aunque no comparto, que la IA, nos haya anulado la voluntad hasta el punto de pronunciar el término invasión, antes de consultar su significado. Lo que no es moralmente aceptable es que además de no hacerlo, se utilice políticamente por añadidura contra el adversario, y para deshumanizar a personas que al igual que cualquier ciudadano del mundo buscan una vida, mínimamente digna.

Marruecos, como es sabido, es una autocracia. Pueden seguir hasta las elecciones faltando al respeto a los 141 cuerpos y almas inocentes, que ya fueron anteriormente engañados y utilizados y que ya nunca encontrarán la educación, la libertad y las oportunidades que todo ser viviente se merece como habitante de este planeta.

Algunos son tan humanos y demócratas que ya se han olvidado de los españoles que de un bando y de otro, murieron lejos de su Patria cuyos cadáveres se encuentran desperdigados como los de las 141 personas que han quedado en el fondo del océano. Es una pena que a algunos “patriotas” solo les duela la vida de los suyos. Y no me refiero a los nacionales siquiera, sino a los del mismo bando.

Los mismos que reclaman la devolución de los migrantes, sin ajustarse al derecho internacional, aún no han tenido la humanidad de solicitar con más ímpetu, la vuelta de su compatriota Maricarmen a su casa. Eso sería para ellos caer en el buenismo.

La RAE define el verbo invadir como: “irrumpir, entrar por la fuerza u ocupar un lugar de manera anormal o irregular”. Se sobreentiende que entrar por la fuerza es acceder a un lugar, como una casa, una habitación o un edificio, usando la violencia física, la coacción o rompiendo cerraduras, puertas o ventanas, sin la autorización del dueño. En resumidas cuentas, la invasión, conlleva cierta agresividad, para lo cual es habitual ir armado. Por tanto, en el caso de la segunda acepción, cabría hablar de más bien de ocupas.

Hagámonos ahora, ciñéndonos al mismo término, la siguiente pregunta: ¿se puede considerar una invasión el desalojo de Maricarmen? Todos hemos visto las imágenes. Doce antidisturbios irrumpieron en su domicilio, empleando la fuerza por orden judicial contra las personas que impedían su acceso. Violencia física, por no hablar de la violencia psicológica que supuso para la pobre anciana el escuchar el sonido de la motosierra rajando los cerrojos de su casa o los gritos de las personas aporreadas como se ha podido constatar en las imágenes.

Tratar como invasores a unos menores que llegan desarmados con la finalidad no de ocupar el territorio sino el de encontrar una vida mejor, es además de una tergiversación, un auténtico sarcasmo.

Tampoco se entiende como partidos que defienden la antiocupación, es decir, la propiedad privada, no hagan lo propio con los antidesahucios, que son además de propietarios, compatriotas vulnerables. Cabe preguntarse si es constitucional un partido que dice apoyar la Carta Magna, y cuando se le ofrece la posibilidad de llegar a un acuerdo de Estado para proteger los derechos de los ciudadanos se niega a hacerlo, primando de esta forma su interés partidista, sobre el interés general.

Algún político ha asegurado, sin llegar a comprometerse, que no va a utilizar la vulnerabilidad de Maricarmen para hacer política, cuando la política previa que ha hecho, ha sido no firmar el decreto que podía haber evitado a todas las Maricarmen españolas, llegar a esta situación.

Los datos recogidos por el Consejo del Poder Judicial (CGPJ), indican que en 2025 se practicaron 25.540 actuaciones que finalizaron con el desalojo obligatorio de un inmueble. En 2026, se han producido en tres meses 4.005 desalojos, con una media de 44,5 cada día.

Los ocho largos años de lucha de Maricarmen han evidenciado de una forma tan real como descarnada el problema número uno que padece la ciudadanía, como es el derecho a una vivienda que preconiza la Carta Magna.

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de septiembre del 2026. Fuente de la imagen: RR.SS (x.com)

23 de agosto de 2026

La asistente

Trump sigue con sus aranceles y sus guerras mientras su entorno empieza a desconfiar de su asistente

Según los datos que han trascendido a la opinión pública, la dimisión de Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, parece no haber sido una salida pactada de antemano. De haberse ajustado a esa fórmula, la renuncia de Leavitt no habría sorprendido a la Administración Trump, que queda con el puesto vacante, a menos de tres meses de las elecciones de medio mandato.

El miércoles, doce de agosto, el presidente Trump anunció la salida de Leavitt a finales de agosto, “para poder pasar más tiempo con sus pequeños hijos y su familia, una decisión que entiendo y respeto por completo”. Sin embargo, el señor Wolff, biógrafo de Trump, ha especulado con que puede haber otras razones, incluido el escrutinio al que estaba sometida, no solo por la prensa, sino también por el propio Trump.

Según The Telegraph, Wolff comentó la gran presión a la que estaba sometida Leavitt, ya que Trump la habría estado observando y dándole su opinión sobre cómo había respondido a las preguntas de los periodistas y otras figuras de los medios de comunicación.

Afirmó: "Este es un trabajo duro. La gente se agota. Es un jefe extremadamente difícil, ¿verdad? Estoy seguro de que esa es una de las razones por las que ella ya no aguanta más". "Recuerda que, cuando ella habla con la prensa, él la observa mientras habla con la prensa e inmediatamente la llama para criticar la forma en que se ha dirigido a la prensa".

Michael Wolff no es el único que ha comentado la salida de Leavitt; el columnista Rob Shuter escribió en su propia columna de Substack, Naughty But Nice, que la salida de Leavitt era algo que se veía venir.

Encontrar un reemplazo que mejore e incluso iguale la labor de la ex secretaria de prensa es una tarea imposible en el corto plazo, por lo que la vacante ha creado un problema en el ejecutivo norteamericano.

Tal es así, que el gobierno se ha visto en la necesidad de delegar las funciones que venía desempeñando Leavitt, a tres de sus altos funcionarios, como son el vicepresidente J.D. Vance, el secretario de Estado, Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent, que ya ejercieron dichas funciones durante la baja maternal de la exsecretaria, lo cual deja en evidencia, la complejidad y la importancia del cargo.

Aun así, llama la atención que Trump señalase que Leavitt seguirá “como una de mis principales asesoras externas, y que trabajará con el partido republicano, de cara a las elecciones de noviembre”.

Las recientes y continuas apariciones de Natalie Harp acompañando al presidente han levantado todo tipo de polémicas, especulaciones y suspicacias. Más si se tiene en cuenta que esta presencia ha contado con la ausencia de Melania, la más larga de la vida pública estadounidense, concretamente desde el diecinueve de julio al veinte de agosto.

Pero su reciente aparición, en un acto público celebrado en el jardín de la residencia presidencial, con motivo de la presentación de unas becas, con el objetivo de acallar dichas conjeturas (“Buenas tardes: he oído que me echaban de menos”), no han apagado ni las especulaciones, ni las polémicas y mucho menos las suspicacias.

Michael Wolff, biógrafo repudiado por la Casa Blanca, atribuye la ausencia de Melania como una hipotética rivalidad con Harp, por el protagonismo que ha ido adquiriendo o tal vez concediéndole el presidente.

Algunos comunicados que han trascendido entre la asistente y el presidente son los suficientemente explícitos, como para que la imaginación no encuentre los límites que pueden existir entre lo laboral y lo íntimamente personal.

La joven y atractiva rubia, prototipo de belleza en las relaciones públicas de Trump, es una ferviente admiradora del presidente desde su primer mandato. Y es que gracias a la Ley del Derecho a Probar (Right To try Act) que ofrecía a algunos pacientes un mayor acceso a tratamientos experimentales, Harp logró tratar su cáncer de huesos.

“Como las quimioterapias disponibles en el mercado no me dieron resultado, nadie me quería en sus ensayos clínicos”. “No me dieron el derecho a probar tratamientos experimentales, señor presidente. Usted si me lo dio, y sin usted, habría muerto esperando a que los aprobaran”, dijo en la Convención Nacional Republicana del 2020.

La respuesta de Trump, después de dicho evento fue: “Ella iluminó la pantalla de televisión como muy pocas personas que haya visto, lo han hecho”. El contenido de las recientes cartas publicadas por The Daily Beast el jueves, no han hecho más que alimentar los rumores y encender las alarmas entre los asesores. Los métodos de Harp han provocado intentos de apartarla del círculo íntimo del presidente, según varias fuentes que describieron su relación con Trump.

Entre uno de los motivos está que la asistente solo rinde cuentas a Trump y suele saltarse la cadena de mando tradicional, como son el jefe de gabinete, el equipo de comunicación y a los asesores de Seguridad Nacional, lo cual ha levantado los recelos de los servicios secretos.

Trump sigue con sus aranceles y sus guerras mientras su entorno empieza a desconfiar de su asistente. Entretanto, algunos se preguntan si Melania sigue siendo la primera Dama, y si la hipotética vuelta de Leavitt, le permitirá al presidente inaugurar su salón de baile con las tres protagonistas.

José Luis Meléndez. Madrid, 22 de agosto del 2026. Fuente de la imagen: Getty images.

26 de julio de 2026

Emergencia nacional vs prioridad nacional

La prioridad nacional atenta de plano contra la emergencia nacional

El alma de los árboles va recorriendo el aire hasta llegar a nuestras casas. Esta vez no lo hace por medio de ese aroma que una vez inhalado inundaba por completo nuestros pulmones cada vez que íbamos a estar con ellos. El humo de su quema, nos ha anunciado estos días su despedida y me atrevo a decir que su agradecimiento.

Una vez más ha vuelto a ocurrir. Otro año. Otro verano. Otro monte. Otro pueblo. Otra casa. Otra familia. ¡Qué mala suerte!, tenemos los españoles. Ya somos líderes europeos con la mayor superficie quemada en lo que va de año con 119.458 ha, sin añadir las correspondientes a los incendios actualmente activos, que no son pocos ni pequeños.

De nada han servido las personas, los animales ni los árboles muertos - que no suelen contarse entre las víctimas, cada vez que directa o indirectamente el hombre se cobra cada incendio - de años anteriores por causas similares. Tampoco las trece vidas que recientemente han fallecido en Los Gallardos, en la provincia de Almería, al parecer por la chispa de una cosechadora, no por la imprudencia de su propietario. Una zona catalogada como “zona de peligro de incendios”, y, que según la legislación andaluza, está obligada a tener aprobado, actualizado o revisado un Plan de Emergencia por incendio forestal (PLEIF) y que no contaba con él.

La lista de excusas a la ciudadanía por parte de ciertos responsables públicos, rozan el insulto cuando no la falta de respeto a la capacidad intelectual sobre todo de los afectados: “Es que este invierno ha llovido mucho”, “la chispa de una máquina o de un cable”, el cambio climático existente o “los incendios siempre han existido”. Las enfermedades también han existido siempre, y, no por ello, hemos dejado de prevenirlas ni de medicarnos nunca.

Si al cambio climático, que es cierto que cada vez cambia más, se le combate con la inacción, ¿Quién es el que tiene que cambiar su comportamiento, el fuego o el hombre? ¿Es necesario para que se produzca este cambio humano, más cambio climático? ¿Al cambio se le combate con más inacción o con más cambio de estrategias?

Algunos políticos queman con sus refriegas verbales y sus críticas polarizadas a los ciudadanos, sin aportar una sola solución, prioridad esencial e indiscutible de un servidor público. Otros queman con sus inacciones nuestros bosques. Lo más grave no es que hagan poco e incluso nada. El problema es de los que trabajan, que son poco productivos, y encima se ponen enfermos. Los que ponen enfermos a los demás al parecer, no necesitan ninguna baja.

La manipulación se torna algo más chusca cuando se intenta identificar las bajas laborales con el absentismo. Los empresarios por lo que se ve, son un ejemplo a seguir. Nunca se ponen malos, tampoco van a la cafetería, a reuniones o congresos ni asuntos personales en horario de trabajo y su simple presencia física, aunque ausente en algunas ocasiones, no es preocupante y si muy normal y ejemplar para reclamar a sus empleados más presencia y productividad. Más productividad, aunque sea de peor calidad.

¿Cuántas reuniones improductivas tienen al cabo del año en una empresa?, ¿Cuántas decisiones equivocadas merman los esfuerzos de los trabajadores que las cumplen? ¿Cuántas horas extras sin remunerar acumulan y deben las empresas a sus trabajadores? ¿No fomenta el absentismo esta actitud hacia los trabajadores? ¿Por qué si existen tantas bajas no se indaga el por qué de las mismas? ¿Por qué la empresa no hace uso de la ley, despide a esos trabajadores y evita criminalizar al resto? ¿No es absentismo laboral y a la vez un delito, contratar a la mitad de una plantilla de bomberos?

Los bosques no “se queman” a sí mismos. A los bosques o a España, como dirían algunos, la están quemando. Y “quemar” es un verbo más grave que “romper”. España se ha roto de mentira muchas veces, pero se ha quemado de verdad muchas más. Qué malo era y es el independentismo, y que buenas son las políticas medioambientales de algunas autonomías.

El cambio climático no existe, según dicen. ¿Y los montes, existen? Tal vez los árboles les impida también ver el bosque. No es de extrañar por tanto que no existan personal, medios, ni personal para controlar los incendios. ¿Cuándo vamos a cuidar nuestros montes como cuidamos nuestras huertas?

Han vuelto a cubrir los montes de un negro de luto. Es triste que tenga que ocurrir una tragedia para que intenten o al menos disimulen recuperar el tono momentáneo sus señorías. Los árboles han conseguido algo que no ha conseguido la sociedad: callarles y ponerlos a nuestro servicio.

Es imposible que tomemos todos conciencia mientras sigamos hablando de hectáreas quemadas para minimizar la catástrofe, en lugar del número de víctimas reales como el número de árboles, de animales, de personas fallecidas o de gente que se ha quedado sin sus negocios ni sus casas. ¿Se puede estar en contra de la ocupación de las viviendas y fomentar de forma simultánea la desocupación forzosa e ilegal o lo que es lo mismo, el sinhogarismo de los propietarios de las casas rurales arrasadas por el fuego...?

Pero, ¿no eran los cazadores los que cuidaban de los montes? Tal vez haya que contratar más cazadores que bomberos, aunque sea para suplir la falta de éstos.

Hay algo que en estos días ha quedado meridianamente claro. Y es que eso que algunos denominan la prioridad nacional, atenta de plano contra la emergencia nacional que atraviesa España, como es la de impedir que personas que vienen de fuera tomen arraigo en una España cada vez más despoblada.

Hacen falta más personas en los pueblos que contribuyan a su relevo generacional y a su sostenimiento. ¿No es absentismo nacional impedir que personas que vienen a integrarse en un territorio. se asienten en él? ¿No es una omisión patriótica dejar a los pueblos de España y a sus gentes a su suerte? ¿Hay más bajas en las empresas que en la España despoblada? ¿Más absentismo tal vez?

Se hace necesario y urgente fomentar actividades agrícolas acordes a la riqueza de cada localidad. En las zonas de alto riesgo es imprescindible el fomento del pastoreo, que contribuye gracias a sus ovejas bomberas limpiar de matorrales el sotobosque.

Es comprensible la indignación de algunos vecinos que han perdido sus casas, sus animales o sus negocios. Todos hemos visto en estos días las imágenes de algunos de ellos en chanclas con sus torsos descubiertos, intentando apagar las llamas con sus camisetas, antes de que el fuego llegase a sus casas.

Jugándose la vida por culpa del absentismo y la falta de productividad que algunos reclaman, pero no practican.

José Luis Meléndez. Madrid, 25 de julio del 2026. Fuente de la imagen: agencia EFE.Vista del incendio que afecta a Burgohondo visto desde la localidad abulense de Navalmoral. EFE / Raúl Sanchidrián.

27 de junio de 2026

Sir Larry

Sir Larry debe ser condecorado con todos los honores

Downing Street se caracteriza por ser la calle más mencionada a nivel internacional y a la vez es una de las calles más emblemáticas de Londres. El motivo es que el número 10 de la misma, alberga la residencia más conocida, hogar del Primer ministro desde el año 1731, cuando Sir Robert Walpole se convirtió en su primer inquilino. La calle fue construida en la década de 1680 por Sir George Downing, primer baronet o poseedor de una dignidad de baronet, un título hereditario concedido por la Corona británica. Su señorío se denomina baroneto.

Además de predicador, Sir George fue soldado, estadista, diplomático y espía anglo-irlandés por quien la calle en cuestión fue nombrada. Como secretario del Tesoro, se le acredita por la Institución de reformas importantes en las finanzas públicas. Su influencia fue importante en el caso de las Actas de Navegación mercantilistas, que restringían el uso de barcos extranjeros en el comercio de Inglaterra. Las Actas fortalecieron el poderío naval y comercial de Inglaterra, contribuyendo así a la seguridad del Estado inglés, y su capacidad para proyectar su poder en el exterior.

En la actualidad, el número 11 de Downing Street, es la residencia oficial del Canciller de Hacienda. El número 9 alberga la Oficina del Gabinete y el número 12, la residencia del Chief Whip del gobierno, algo así como el jefe de bancada. La calle se encuentra cerrada al público desde 1989 por motivos de seguridad, con verjas que protegen a los residentes de posibles amenazas. Ubicada en el centro de Londres, junto a Whitehall, es una calle y un área de la ciudad de Westminster, conocida como el centro del Gobierno de Reino Unido, donde se encuentran numerosos ministerios y oficinas gubernamentales.

En este enclave tan privilegiado como distinguido, inaccesible y seguro, reside y trabaja uno de los más veteranos y admirados funcionarios del país. La admiración que le profesan tanto dentro como fuera de su país no es para menos, si se tiene en cuenta la corta vida de su especie.

Sir Larry (Larry para sus más allegados), cuenta en su haber con numerosas hazañas.  La más conocida hasta la fecha, es haber resistido y sobrevivido a 2 reinados (como el de Isabel II y Carlos III), y a 7 legislaturas, como la de David Cameron, Theresa May, Boris Jhonson, Liz Truss, Rishi Sinak, Keir Starmer, y, en los próximos días, conocerá a su nuevo inquilino.

La paciencia de Larry es otra de sus virtudes poco reconocidas. Soportar las normas, las manías, los horarios y el carácter de los inquilinos, así como a sus respectivas familias, durante 15 años y 129 días, no tiene que ser nada fácil, y sí un mérito que muy pocos humanos hubieran soportado con la estoicidad y las habilidades de nuestro insigne caballero.

Pero la vida acomodada de tan respetable y venerable mascota no le impide acordarse cada día de sus orígenes humildes y callejeros. Desde que nuestro pequeño y admirado Sir fue rescatado por el refugio Battersea Dogs & Home, hasta que fue sacado y elegido por el personal de Downing Street el 15 de febrero del 2011 (estaba destinado a ser una mascota para los hijos de David y Samantha Cameron). Refugio que en el año 2012 reveló que la popularidad de Larry había conllevado un aumento del 15% de personas que adoptaban gatos.Pero la vida acomodada de tan respetable y venerable mascota no le impide acordarse cada día de sus orígenes humildes y callejeros, desde que nuestro pequeño y admirado Sir fue rescatado por el refugio Battersea Dogs & Home, hasta que fue sacado y elegido por el personal de Downing Street, el 15 de febrero del 2011, destinado a ser una mascota para los hijos de David y Samantha Cameron. Refugio que en el año 2012 reveló que la popularidad de Larry había conllevado un aumento del 15% de personas que adoptaban gatos.

Unas oposiciones en toda regla que Larry logró aprobar en el año 2011, para cubrir la plaza de ratonero jefe de la Oficina del Gabinete del Reino Unido, aunque entre sus deberes también se incluían la recepción de invitados, inspeccionar las defensas de seguridad, y, probar la calidad de la madera de los muebles antiguos. Todo por un sueldo de 100 libras, el equivalente a 115,90 euros.

Como cabe imaginar, la adaptación y profunda transformación de Larry en todo un Sir, no ha sido fácil. David Cameron sentenció que se le veía “un poco nervioso” con los hombres. Adujo que dicho comportamiento era consecuencia de las experiencias negativas de su pasado gatuno. La excepción, según manifestó, se produjo con Obama: “curiosamente le gustaba Obama. Obama lo acarició y se llevaron bien”.

Larry, como buen Sir dotado de valores, calla. La información confidencial que posee, sobre todo lo que ha visto y escuchado a los inquilinos y Jefes de Estado en sus recepciones podrían ser lo suficientemente comprometidas y escandalosas para su país y el resto del mundo.Larry, como buen Sir dotado de valores, calla. La información confidencial que posee, sobre todo lo que ha visto y escuchado a los inquilinos y Jefes de Estado en sus recepciones, podrían ser lo suficientemente comprometidas y escandalosas para su país y el resto del mundo.

Son muchos los motivos por los que este respetable ciudadano inglés ha perdido el interés por la política. Su bajo salario como funcionario, su exclusión del régimen general de la Seguridad Social o la posibilidad de formar una familia que se le ha negado, constituyen un serio aviso que Larry lanza a sus ciudadanos a la hora de votar.

Habría que sumar a lo anterior la profunda tristeza en la que aún se ve sumido nuestro querido Sir, como consecuencia de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Desde entonces, y a pesar de los esfuerzos que Larry ha efectuado estos años por su país, sus ciudadanos, y sus compañeros de especie, no le han valido la pena ni personal, ni laboral, ni emocionalmente. Y un ciudadano ejemplar de cuatro patas, que trabaja de día y de noche al servicio de su país año tras año y que ha sabido elevarse sobre sus derechos de cuna por el bien común, no se merece el trato de una simple mascota.

Sir Larry debe ser condecorado con todos los honores. Su paciencia, su discreción, su ejemplo y su nobleza, son motivos suficientes que merecen una condecoración que no tendría el mismo valor de ser póstuma.

José Luis Meléndez. Madrid, 27 de junio del 2026. Fuente de la imagen: wikipedia.org

21 de mayo de 2026

La eternidad como castigo

Mi mente terrenal y temporal, no deja de ver el cielo o el infierno como un castigo

Tradicionalmente y desde tiempos inmemoriales, se viene cometiendo el error de asociar el concepto de eternidad con el bien, la paz o el amor, por citar algunos términos. Obvian de esta forma las personas que así se expresan, que el infierno cristiano forma también parte de esa hipotética eternidad.

Pero, ¿acaso la eternidad del cielo no es también un castigo? Por medio de ella se le obliga al hombre a seguir viviendo sin su consentimiento, en contra de su hipotética decisión.

Hace unos días, leía una entrevista realizada por La Vanguardia a Pedro Ruíz. En ella manifestaba su deseo de no volver a nacer. Yo, con su permiso, si me lo permiten, voy aún más lejos si declaro, aprovechando la oportunidad, que me gustaría no ser en la nada. Observen que no empleo el verbo morir, sino el dejar de ser o existir al menos temporalmente.

¿Por qué no se brinda esta oportunidad a todos los seres que transitan hacia otro estado de existencia, bien sean buenos o malos? ¿Por qué existe el derecho a la vida y no a una muerte digna generalizada? ¿Por qué algunas confesiones que manifiestan que existe una vida posterior a esta, niegan el derecho a “morir” dignamente a una persona, sabiendo de antemano que no va a dejar de vivir? ¿No es una contradicción por no decir una hipocresía doctrinal? Estoy seguro que algunos se hubieran salvado de unos cuantos días o años de vida en el infierno, lo cual constituiría una obra de caridad.

Algunos grandes pensadores han argumentado que la verdadera eternidad no es una cantidad inmensa de tiempo, sino la ausencia total de este; un presente eterno y estático. La filosofía define la eternidad no solo como un tiempo infinito, sino como una dimensión fuera del tiempo: lo atemporal y trascendente. Una eternidad intemporal formada por una existencia fuera del tiempo, estática, inmutable y siempre presente y una sempiternidad cuya duración no tiene principio ni fin (el tiempo se extiende infinitamente hacia adelante).

Platón, maestro de Aristóteles e idealista al contrario que este, más realista, definía el tiempo como una copia creada por el Demiurgo, cuyo propósito es imitar la eternidad a través del movimiento de los astros. Para Aristóteles su visión de lo terno se enfoca en el mundo natural, sosteniendo que el cosmos es eterno, que nunca ha sido creado ni dejará de existir.

Si acudimos a las distintas confesiones observamos como la idea del infierno eterno varía y depende del enfoque teológico. El cristianismo tradicional lo describe como un castigo sin fin. Tras el fallecimiento, el alma continúa viviendo y se enfrenta a un juicio particular. Los creyentes esperan un reencuentro final donde el alma y el cuerpo serán resucitados para la eternidad (bien en el cielo o en el infierno).

En el budismo el Nirvana es, por definición, un estado permanente e inmutable que está más allá del tiempo. Representa la liberación definitiva del ciclo de reencarnaciones (Samsara) y el cese absoluto del sufrimiento. Por lo tanto, al no estar sujeto al tiempo, no puede ser temporal ni efímero.

El judaísmo cree en la inmortalidad del alma y el Olam Habá o mundo venidero. Se trata de una existencia espiritual posterior a la vida terrenal. Los justos de todas las naciones tienen una porción asegurada en este mundo. A diferencia del concepto de un infierno eterno, en el judaísmo existe el Gehinnom, un estado temporal (máximo de doce meses) de purificación espiritual donde el alma corrige sus faltas. En algunas corrientes como el misticismo judío (Cábala), se contempla la posibilidad de que el alma regrese en múltiples vidas para rectificar y completar su propósito.

El islam, contempla la muerte como una transición hacia la vida eterna –Paraíso o infierno-, según las acciones y la fe de cada persona. Antes el alma pasa por un estado intermedio denominado Barzaj, que no es más que un estado de espera entre la muerte física y el Día del Juicio. En este periodo las almas descansan o experimentan un anticipo de su recompensa/castigo, dependiendo de su vida terrenal y fe.

Todos los seres humanos resucitarán física y espiritualmente para comparecer ante Alá. El Día del juicio o Yawm al-Qiyamah, cada acción, buena o mala, se pesa en una balanza divina. El propósito central es la justicia absoluta.

Es poderosamente llamativo como en todas las ECM – experiencias clínicas de muerte-, los protagonistas afirman que después de haber atravesado un túnel, se han encontrado con seres queridos fallecidos y con un ser de luz que emanaban un amor especial. Nadie que se conozca se ha encontrado con ningún ser maléfico.

Más que un “eterno descanso”, la eternidad se le antoja a uno como un ejercicio y una vivencia extremadamente cansada, en donde al parecer siempre se está despierto. No hay más que pensar en el derroche que supone recibir y dar amor de forma permanente. Un lugar monótono y tranquilo en donde todos permanecen en el mismo estado emocional y piensan y sienten lo mismo. Una estancia en donde si entras sabes que no saldrás nunca más.

Saber además que el tiempo es limitado nos motiva a amar, crear y experimentar. Si tuviéramos un tiempo infinito para hacer cualquier cosa, la urgencia y el significado de nuestras elecciones podrían diluirse y postergarse.

La eternidad sigue siendo un misterio inalcanzable para nuestra mente racional. Sin embargo, reflexionar sobre ella nos enseña a apreciar la belleza del “ahora”, recordándonos que el valor de nuestra existencia no radica en cuanto tiempo vivimos, sino en la profundidad y el sentido que le damos a nuestra trayectoria. Aun así, mi mente terrenal y temporal, no deja de ver el cielo o el infierno como un castigo.

José Luis Meléndez. Madrid, 21 de mayo del 2026. Fuente de la imagen: ComDotCom.es

28 de abril de 2026

Los ciudadanos esperan

Los ciudadanos esperan (aún) un modelo que les permita reafirmar sus principios personales, morales e ideológicos

Sociedades polarizadas, individuos sometidos a la sobrecarga emocional e irracional de los algoritmos, de las noticias y opiniones no contrastadas. La nueva geopolítica, no solo está poniendo en cuestión las leyes internacionales, gracias a las cuales el mundo actual ha ido evolucionando hasta tal y como lo conocemos hoy.

Esta involución mundial imperialista ha alterado los principios de respeto y de igualdad que existían entre las distintas naciones, socavando a su vez la confianza indispensable y necesaria a la hora de establecer relaciones comerciales, políticas o de Estado.

La falta de confianza o de credibilidad es una muestra evidente de como las formas en todos los ámbitos de la vida y muy especialmente a la hora de entablar relaciones, terminan influyendo en el fondo y por ende, en el propósito u objetivo final que se persigue. De la fuerza de la razón de antaño, el nuevo imperialismo, ha pasado a la razón de la fuerza, es decir, al totalitarismo.

El resultado de esta gerontocracia, es un mundo más violento, más inseguro, más injusto, más toxico, más unilateral y menos democrático. En resumidas cuentas más inmoral y dañino, en donde los más pobres e inocentes pagan con su vida las decisiones irracionales y despiadadas de cuatro locos.

Un mundo en el que los ciudadanos que habitan en él, esperan cada día, porque lo necesitan para seguir creyendo en su especie, un modelo que les permita reafirmar sus principios personales, morales e ideológicos. Unos principios y unos derechos que les han o están arrebatado unos pocos.

Esta semana, gracias a la lectura de un artículo, he tenido la inmensa suerte de identificar a uno de estos modelos de humanidad. Su protagonista es a la vez un superviviente y un salvador. El protagonista en cuestión es un doctor y se llama Robert A. Montgomery. A sus 65 años, es en la actualidad director del Instituto de Trasplantes Langone Health, de la Universidad de Nueva York.

Entre sus éxitos más destacados se encuentra el primer trasplante de riñón de cerdo a humano modificado genéticamente. Pero también ha viajado a Ucrania para realizar trasplantes a víctimas del conflicto, a pesar de su enfermedad hereditaria.

El doctor Montgomery vive gracias al corazón de un donante drogadicto con hepatitis C que murió de una sobredosis de heroína con la aguja inyectada en el brazo. Como consecuencia de la miocardia dilatada hereditaria que padece, el corazón se vuelve cada vez más débil, lo que provoca arritmias mortales. De hecho afirma haber sufrido siete muertes súbitas cardiacas en 10 años.

Ya a los 27 años, según cuenta, le abrieron el pecho, insertaron los cables y le colocaron un desfibrilador en el corazón. De esta forma se convirtió en el primer cirujano del mundo en tener un dispositivo de este tipo implantado en el cuerpo.

El problema de los trasplantes radica en que solo el 1% de las personas que fallecen hoy en día son aptos para ser donantes, ya que los órganos suelen estar dañados por enfermedades o lesiones. Y otro inconveniente es que muchos receptores mueren en el proceso.

Según el mencionado facultativo, el año pasado solo se realizaron 4.500 trasplantes en Estados Unidos, mientras que al mismo tiempo murieron 90.000 personas por sobredosis, muchas de ellas infectadas de hepatitis C. Ante este triste y desolador panorama, Montgomery se planteó gracias a previas investigaciones con resultados satisfactorios, aprovechar los órganos infectados de estas personas para que una vez trasplantados pudieran ser tratados, curados y sometidos a antivirales. Un proceso por el que él mismo pasó.

A pesar que se conoce el gen que desencadena esta enfermedad, en la actualidad no existe un tratamiento para esta dolencia. Tampoco se puede hacer nada para detener su progresión por lo que a día de hoy, todas las personas afectadas necesitarán un corazón nuevo.

Al igual que su padre, los hijos de Montgomery padecen la misma enfermedad hereditaria, pero esta circunstancia, lejos de abatirle, le anima a seguir investigando con más ímpetu. A pesar de haber estado 7 veces muerto, de vivir gracias a la muerte de un fallecido, el doctor vocacional e incansable, al contrario que los empeoradores – que no emperadores – genocidas, continúa con su más alta y noble aspiración: seguir salvando vidas.

José Luis Meléndez. Madrid, 28 de abril del 2026. Fuente de la imagen: Facebook.com

27 de marzo de 2026

La espiritualidad como rearme moral

En la religión, Dios y el prójimo son los protagonistas, en la espiritualidad lo es más uno mismo

No es casual que, en tiempos adversos y especialmente convulsos, el hombre busque en la religión y/o la espiritualidad un refugio para encontrarse respectivamente con Dios o con uno mismo. La pregunta es: ¿puede uno buscar y encontrar a Dios, sin haberlo hecho antes consigo mismo?

La espiritualidad es, o al menos debería ser la antesala a la religión. En la religión, Dios y el prójimo son los protagonistas, en la espiritualidad lo es más uno mismo. Y es desde este espacio íntimo y personal, desde esta dimensión interior que no pertenece a ningún credo, desde donde uno puede silenciar el ruido mediático y diario para escucharse a sí mismo. Un silencio interior que nos permite adquirir la paz necesaria y suficiente para desde él, valorar lo realmente importante, dejando a un lado lo urgente.

El yoga o el Taichí, por ejemplo, son disciplinas orientales milenarias que pueden practicarse, sin necesidad de pertenecer a ninguna religión, que fomentan la unión de cuerpo, mente y espíritu, a través de la práctica de posturas corporales (asanas), respiración consciente (pranayana) y meditación.

Es pues normal, que en una sociedad que le enseña a uno a relacionarse con Dios y con los demás, antes que, con uno mismo, la espiritualidad, o lo que es lo mismo, la búsqueda humana de sentido existencial, propósito y conexión con uno mismo, se relacione con el hecho religioso. Se entiende también que, en una infancia en la se enseñaba a creer antes que a pensar, en la que se ofrecían clases de religión y no de espiritualidad, de cristianismo y no de la Historia de las religiones, se sigan empleando y confundiendo términos relacionados entre sí, pero distantes desde el punto de vista etimológico. Me refiero a los conceptos “alma” y “espíritu”.

Aclaremos, por tanto, antes de seguir esta confusión. El alma (o psique),  engloba la personalidad o el “yo” individual, compuesto a su vez por las emociones, la mente y la voluntad de cada individuo. El espíritu, sin embargo, es la parte más profunda e inmaterial que permite la conexión con Dios o con uno mismo. El alma nos hace seres sintientes, el espíritu nos hace seres espirituales. La espiritualidad podría definirse como un florecimiento o despertar del alma.

Lo espiritual guarda una cierta equidistancia con la filosofía (razón) y lo religioso (fe). A la primera equidistancia podríamos definirla como una espiritualidad filosófica o humana, mientras que a la segunda podríamos presentarla como una espiritualidad religiosa que trasciende lo personal y se eleva a lo divino.

Es por tanto más coherente hablar de espiritualidades más que de espiritualidad. Espiritualidades que no son incompatibles y pueden compaginarse o alternarse bajo un concepto que podría denominarse, espiritualidad mixta. No nos debería extrañar, por tanto, aunque a primera vista parezca una paradoja, escuchar a un ateo o un agnóstico hablar de espiritualidad. Recuerdo que, en una columna dedicada en este blog a José Antonio Alonso Suárez, ex ministro de Interior, miembro del Consejo General de Poder Judicial, y diputado por León en el Congreso de los Diputados, texto que lleva por título “Al fondo a la izquierda”, en el cual llegaba a la teoría que un agnóstico que no niega ni afirma la existencia de Dios, pasa a lo largo de su vida por sus fases de creyente y de ateo.

Llevamos no tiempos, sino años complicados como consecuencia de la sucesión y coincidencia de varias crisis tales como conflictos armados, emergencia climática, inseguridad alimentaria o inestabilidad económica, por citar algunas de ellas. "En un mundo cada vez más violento, que se autodestruye a sí mismo, en donde los influencers influyen más que los intelectuales", según palabras de Manuel Castells, sociólogo español y exministro de Universidades, ante la falta de respuestas y soluciones políticas a los problemas de los ciudadanos, propone la religión y la espiritualidad como contrapeso a un mundo que se autodestruye. Lo que viene a ser una llamada a que el hombre recupere la fe en sí mismo. Algo así como la espiritualidad como rearme moral.

La espiritualidad ayuda al individuo a buscar un sentido a su existencia. Le permite escucharse, reconocer sus propias emociones. Fortalece su autoconfianza. Le aporta claridad gracias a su serenidad. Es un espacio de autoconocimiento y crecimiento personal. Josep Lagares en su obra Time-Out: creativación o extinción, es nuestra elección…, afirma que “La espiritualidad alimenta la creatividad y la creatividad convierte esa energía interior en movimiento”. Propone además unir imaginación y voluntad para construir el futuro. Pero el progreso externo, añade, solo tiene sentido si va acompañado de un crecimiento interno. Por ello aconseja avanzar sin perder nuestra identidad en el camino, adaptarnos sin diluirnos.

“Somos seres espirituales viviendo una experiencia terrenal”, afirma. De cada uno depende alcanzar este equilibrio entre lo espiritual y mundano. Sin que esta experiencia terrenal nos distraiga y disuada de tomar contacto con ese espacio íntimo, personal y profundo que anida en nuestro ser.

José Luis Meléndez. Madrid, 25 de marzo del 2026. Fuente de la imagen: Pixabay.com

10 de febrero de 2026

La ayuda de Europa a EE.UU.

Europa financió la industria americana con dinero “de las capitales europeas”

Las relaciones de Trump con su entorno son complicadas. Desde su llegada a la Casa Blanca hace apenas un año, los Estados Unidos están menos unidos que antes y su relación internacional con los demás países han tensionado los mercados financieros y alterado y agravado la situación geopolítica mundial.

Todo ello a pesar de que las conversaciones al parecer tan excelentes que mantiene el presidente, según sus palabras, no son tan satisfactorias al compararlas con los resultados de las mismas. Algo parecido a su programa electoral en el cual prometía una América más grande, cuando lo que más crece hasta la fecha, es su cuenta de resultados.

La relación con sus ciudadanos manifestada en su progresivo descontento tampoco es que haya mejorado, según se desprende de las crecientes manifestaciones convocadas a lo largo y ancho del país. Los despidos masivos de la Administración, o la violencia institucional llevada a cabo contra los ciudadanos bien por medio de masivas deportaciones e incluso asesinatos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), son una evidencia de ello.

La violencia ejercida en este segundo mandato deja entrever la putinización del presidente americano, rodeándose de sus oligarcas tecnológicos y/o bombardeando población civil que navega en lanchas en Venezuela, al igual que lo hace su homólogo ruso en Ucrania. ¿Quién es entonces el verdadero Trump, el de la primera legislatura, el de la segunda o aún nos quedan por ver nuevas y más preocupantes facetas del primer mandatario estadounidense?

Según el New York Times, “economistas de todo el mundo ideológico advierten que Trump está poniendo al país en una senda que, a largo plazo, dejará una economía menos dinámica, el sistema financiero menos estable y los estadounidenses menos prósperos en las próximas décadas”.

Trump ha demostrado llevarse peor con sus “amigos” y socios naturales que con sus enemigos potenciales, como China o Rusia, tal vez debido a su concepto interesado de la amistad, como ha demostrado con su política económico-arancelaria propia del siglo XIX.

Los intentos de Trump de separar a los americanos de los europeos, del resto del mundo y viceversa por medio de sus mofas o su desprecio, dejando sola a Europa y Ucrania después de pedir un aumento del 5% de contribución a los países socios de la OTAN, ha quebrado, lejos de unir aun más la confianza de los líderes Europeos y transatlánticos. ¿Posee Trump el síndrome del Quijote, y ve enemigos allá donde no los hay? ¿A qué se debe esta extraña actitud de tender puentes y derribarlos antes de dejar pasar a sus interlocutores?

La gran noticia es que los americanos en mayor medida que los europeos, a raíz del comportamiento vejatorio de su presidente con respecto a Europa, han sabido compensar sus constantes agravios, se han dignado a cruzar el puente emocional que aún nos une y han venido personalmente a Europa a interesarse y mostrar su apoyo al Viejo Continente.

El emotivo encuentro se produjo el dieciséis de enero en el parlamento danés. Once miembros del Congreso de EE.UU., nueve demócratas y dos republicanos, visitaron el parlamento danés y se reunieron con la 1ª ministra de ese país para conocer de primera mano sus temores por las amenazas de Trump sobre Groenlandia.

Tras la visita, dicha delegación comprobó que no existía, como afirmó Trump, amenaza alguna de Rusia y de China. Antes de emprender su regreso mostraron su apoyo y su unidad con los ciudadanos daneses, a través de unas declaraciones públicas dirigidas a su presidente americano, afirmando que debía ver a Groenlandia como aliada, no como un activo. Y que Estados Unidos debía respetar los principios fundamentales de soberanía, integridad territorial y autodeterminación, asunto con el que coincidían según las encuestas una mayoría de ciudadanos americanos.

Pero esa no ha sido la única muestra de apoyo pública de los americanos con respecto a los europeos. Hace unos días, el equipo ejecutivo de J.P. Morgan, el banco más grande de Estados Unidos, encabezado por Filippo Gori, tuvo la ocasión de visitar diversas ciudades europeas, con motivo del Foro Económico Mundial de Davos 2026.

Gori, reconocido italiano y europeo residente en New York en una entrevista a la revista Actualidad Económica declaró: “Me siento muy orgulloso de la herencia europea”. El banco fundado en Londres en 1860 por junior Spencer Morgan, padre de J.P. Morgan, emigró hacia EE.UU. y financió la industria americana con dinero “de las capitales europeas”. Contrasta la Historia real con las declaraciones de su presidente cuando afirma que Europa se formó para “joder” a EE.UU. Por lo que se ve Europa ha “jodido” tanto a EE.UU., que es la mayor tenedora de activos financieros estadounidenses, con unos 10 billones entre deuda pública y privada y acciones, frente a los 8,5 billones que EE.UU. posee en Europa, gracias a lo cual EE.UU hoy es lo que es (igual que Europa no sería la misma sin la ayuda de los EE.UU.). ¿Cuesta tanto reconocer esta bonita contribución mutua gracias a la cual ambas partes han crecido a nivel cultural y económico?

Los americanos han demostrado a los europeos que los Estados Unidos no son la primera prepotencia mundial que Trump quiere vender. Tal vez sea porque los americanos conocen mejor la Historia de su país que su propio presidente. Basta recordar los países que Estados Unidos adquirió, entre ellos varios europeos, para hacer una cura de humildad hasta convertirse en lo que es hoy.

En el año 1819 España cedió a EE.UU el este de Florida, mediante el tratado de Adams-Onís, con objeto de saldar 5 millones de dólares en reclamaciones de ciudadanos estadounidenses contra España. España no recibió por tanto ningún dinero. Y en 1917, EE.UU. adquirió de Dinamarca, entre otras, las actuales Islas Vírgenes estadounidenses por 25 millones de dólares en oro.

Lo que no ha explicado el presidente en cuestión es que cuando un país como el suyo, compra otro país, no solo compra su territorio sino la nueva forma de vida de sus habitantes, con sus respectivos derechos y obligaciones.

A juzgar por esta última adquisición me atrevo a decir que muchos ciudadanos de las Islas Vírgenes están arrepentidos de la operación que aceptó su país en aquellos tiempos, si comparamos los niveles de vida adquiridos de una y otra parte.

Se comprende ahora mejor el interés de Trump por Groenlandia y la negativa de sus habitantes a vender su territorio y su alto nivel de vida. Los americanos están llamados en noviembre a las elecciones de mitad de mandato. Estoy seguro que una gran mayoría de ciudadanos a estas alturas, también han comprendido que una América más grande (MAGA), no es sinónimo de una América mejor.

José Luis Meléndez. Madrid, 9 de febrero del 2026. Fuente: istockphoto.com

26 de enero de 2026

Máquinas y creadores

Las máquinas son mucho más predecibles que sus creadores

Es curioso comprobar como las máquinas, creadas por humanos son mucho más predecibles que sus creadores. Sin embargo, cuando ocurre un accidente en forma de tragedia ferroviaria como los que estamos padeciendo lamentablemente durante este mes en España, solemos llevarnos las manos a la cabeza. Algo contradictorio como el hombre mismo.

Supongo que no soy el único al que el término artificial le provoca un cierto rechazo. Lo artificial da la impresión que es una moda actual, pero siempre le ha acompañado al ser humano. Empezando por el amor con sus relaciones de conveniencia, aparentando ser otro por medio del yo social a diferencia del yo íntimo, exhibiendo una sonrisa comercial, fingiendo un dolor personal, un abrazo fraternal o un beso protocolario.

Hace unos años que llegó la IA, eufemismo de Analfabetismo Intelectual, una excusa perfecta para salir y socializar menos sin dejar de relacionarnos. Un método de control que atenta contra la libertad y la intimidad del individuo. Una coartada para pensar menos y delegar nuestras facultades a las élites de estas sucursales ambulantes. En resumidas cuentas, lo artificial ha encontrado en mí un sinónimo perfecto: lo artificial es igual a falso. Es la antesala del cinismo más descarnado. La forma en que el hombre se ha engañado a sí mismo a lo largo de la Historia.

Hace meses que me hice eco de una noticia que es muy posible que provoque en ustedes el mismo grado de estupefacción y que paso a narrarles a renglón seguido. Albania, que sufre una corrupción histórica y sistémica en su administración pública, ha decidido nombrar ministra virtual a Diella, un avatar que ya aparecía en forma de bot de IA, en e-Albania, portal electrónico del Gobierno de Albania como una asistente virtual representada por la imagen de una mujer ataviada con un traje regional del país.

El avatar creado mediante tecnologías de Azure, plataforma de computación en la nube de Microsoft y OpenAI, pretende, según el señor Rama, acabar con la corrupción en las adjudicaciones gubernamentales y evitar sobornos y presiones. El nombramiento fue anunciado por Edi Kama, primer ministro albanés durante el congreso del Partido Socialista de Albania celebrado en el mes de septiembre.

El problema que no se si le he ha ocurrido al señor Rama, es que lo transparente no es lo mismo que fiable. Y es que el tierno e inocente algoritmo de Diella - nombre que significa sol y que pretende ser una representación simbólica de la transparencia y la pureza en la administración pública -, puede seguir siendo susceptible de la manipulación humana. Incluso es sensible de ser hackeada como forma de represión ante la hipotética negativa de una adjudicación.

Todo parece indicar, según lo anteriormente expuesto, que nos encontramos ante un problema de moralidad y no de inteligencia, ante el que las autoridades albanesas han optado por recurrir a un avatar carente de valores éticos, antes que a la debilidad moral propia de los humanos, que está esquilmando los bolsillos de los ciudadanos de este país.

Combatir la escasa moralidad de las autoridades con una sobredosis artificial de inteligencia desalmada, es lo mismo que intentar tratar la piromanía con aspersores de agua automáticos. Y sienta un precedente lo suficientemente peligroso para que otras instituciones o sociedades deleguen sus valores democráticos en la tecnología.

Cabe imaginarse el asombro y la tristeza con la que los albaneses han debido recibir la noticia. Tener una ministra que es ciega, sorda y muda, que padece de inapetencia, que desconoce los esfuerzos y problemas de los ciudadanos por llegar a fin de mes, que demuestra tan poco entusiasmo con su permanente rictus de circunstancias y que aparece con el mismo vestido, a diferencia de sus compañeras y ciudadanas no es un plato de buen gusto, y, puede sentar un precedente de incuestionable discriminación, que no debe pasar inadvertido ante el colectivo feminista.

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de enero del 2026. Imagen capturada de e-Albania

29 de diciembre de 2025

Espíritu navideño

El espíritu navideño no es recíproco, es excluyente

Este año, a diferencia de otros, además de reflexionar sobre estas fechas desde un punto de vista psicosocial y económico, me he propuesto indagar sobre el origen de dichas celebraciones con el propósito de conocer la historia, así como la influencia que aún sigue ejerciendo sobre la sociedad y el individuo, la celebración de la Navidad.

Como es sabido, aunque la Iglesia conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, la fecha sigue siendo desconocida ya que los Evangelios no la mencionan. Primer dato importante a tener en cuenta. ¿Por qué se celebra entonces el día 25 como el nacimiento de Jesús? Antes de dar respuesta a esta interesante pregunta, remitámonos a los orígenes de estas "fiestas" (entrecomillo, para algunos).

En sus inicios, la Navidad era una fusión entre la celebración cristiana del nacimiento de Jesús, más conocida como Natividad (de ahí el nombre actual de Navidad) y de antiguas fiestas romanas y paganas, como las saturnalias, fiestas romanas en honor al dios Saturno, que incluían regalos, banquetes y celebraciones familiares.

Otra de estas festividades romanas, era la homenajeada al Sol Invictus o Sol Invencible, cuyo nacimiento se celebraba el 25 de diciembre. Sin embargo, no fue hasta el siglo IV, bajo el reinado del emperador Constantino y la influencia del Papa Julio I, cuando se fijó el 25 de diciembre como fecha de celebración, con el propósito de cristianizar las fiestas paganas de entonces, haciéndola coincidir con el "nacimiento del sol".

El resultado es que aún en nuestros días, perviven algunas de estas tradiciones paganas como el árbol de Navidad, en donde los ejemplares de hoja perenne simbolizaban la vida eterna. De ahí que hoy en día se sigan utilizando árboles como el pino o el abeto, afortunadamente cada vez más utilizados en su versión artificial, como árboles más representativos de estas fechas. O la tradición de Papá Noel inspirada en la figura de San Nicolás de Bari, un obispo del siglo IV conocido por su generosidad.

Posteriormente, en el año 1223, en pleno siglo XIII, San Francisco de Asís, incorpora a la Navidad el primer pesebre viviente, popularizando de esta forma la representación del nacimiento, y creando la primera figuración a la que años después se sumaría la tradición de los belenes.

En el siglo XX la Navidad trasciende lo puramente religioso y vuelve a convertirse en una celebración familiar con un marcado perfil comercial a nivel global y los grandes almacenes entran a formar parte del actual maratón consumista.

Este año que acaba, los españoles hemos sido testigos de cómo algunos medios de comunicación, los mismos que aconsejan consumir a través de su publicidad, recomendaban a los espectadores, guardar la compostura y reservarse a la hora de hablar de algunos temas en el momento de sentarse a la mesa. Como si el problema de la convivencia de estas fechas tuviese su origen ahí.

Pero lamentablemente estas fechas para algunos, y fiestas para otros, forman parte de una tradición y por tanto de una imposición social que nadie ha votado ni firmado. Las “fiestas” aunque gusten, terminan siendo cansadas a lo largo de los treinta días largos, y los horarios en las fechas más importantes se alargan hasta altas horas de la madrugada, sin tener en cuenta los derechos de los demás al descanso y a sus principios.

La euforia de los petardos y de los fuegos artificiales, contrasta con la alegría interior y verdadera. La alegría de verse estos días es tan artificial, que es necesario algo de alcohol para desinhibirse ante alguien con el que se suponía cierta confianza. Llega a dar incluso la impresión de que la paz, la tranquilidad, la desconexión y los encuentros con uno mismo, no son propios de estas fechas. Que hay que estar continuamente reunidos, de celebración en celebración.

Las autoridades eclesiásticas, hacen caso omiso en sus discursos ante la avaricia reinante en las mesas. Ante las sobras que terminarán estas fechas en la basura, mientras personas como los gazatíes o los ucranianos, no tienen que comer o con qué calentarse.

Ninguna mención al dinero que podría recaudarse por parte de la Iglesia y del Estado, renunciando a los gastos superfluos, excesivos e innecesarios de estas fechas, para destinarlo a personas vulnerables, verdaderas protagonistas del Evangelio.

Ninguna referencia a las comilonas aberrantes y abominables, ingeridas delante del pobre recién nacido, que acaba supuestamente de nacer, en forma de un claro sacrilegio o profanación, ni a ante los demás excesos que van en contra del mensaje de pobreza y solidaridad.

Ningún recuerdo hacia aquellas personas que han muerto como consecuencia de estas “fiestas”, por causa del alcohol en las carreteras o en los hospitales. O hacia aquellos que velan estos días por la salud y la integridad física de todos. ¿Para cuándo un mensaje como el del Rey por parte de la Iglesia a sus fieles? Como si el silencio cómplice e hipócrita, formase parte de eso que algunos denominan el espíritu navideño.

La solidaridad de estas fiestas, apenas sobrepasa el círculo familiar, y, la pobreza, la solidaridad y la libertad interior, brillan por su ausencia. Al fin nos hemos enterado, gracias a los medios de comunicación que en multitud de casas se discute porque la gente se ve porque es Navidad, no porque realmente le apetezca o le salga del corazón. ¿Ya lo hemos entendido? La Navidad junta pero no une.

El espíritu navideño, al parecer, solo lo poseen aquellos que celebran la Navidad aunque no sean creyentes, es decir profanos. Las personas que no sienten estas celebraciones pero hacen el esfuerzo, año tras año, de viajar y de sentarse a la mesa, como deferencia hacia los suyos, los que optan por la moderación, por las bebidas sin alcohol, por los platos caseros y sencillos, son sin embargo los grandes incomprendidos y los que, según algunos, no tienen espíritu navideño.

Como si el espíritu navideño, el auténtico, el de la empatía practicada por las personas que no sienten estas fechas y aun así se sientan al lado de los suyos, sean religiosos o paganos, no fuera un ejemplo lo suficientemente elocuente, para años después darse cuenta, que aquello que consideran espíritu navideño, es un sentimiento que además de no ser recíproco, sigue siendo excluyente.

José Luis Meléndez. Madrid, 29 de diciembre del 2025. Fuente de la imagen Freepik.com

22 de noviembre de 2025

La sociedad como vanguardia

La sociedad suele ir por delante de la política y la justicia de su tiempo

La justicia no solo es lenta en su aplicación sino en su misma creación. Las leyes las establecen los políticos y la salvaguardan los jueces, pero lo cierto es que muchas leyes encuentran su origen y razón de ser en la transformación evolutiva o involucionista que experimenta la sociedad a través del comportamiento de los individuos que forman parte de ella.

En líneas generales los representantes políticos de los ciudadanos promulgan las leyes en función de las necesidades de la sociedad a la cual pertenecen. Lo triste es que en no pocas ocasiones el anuncio e inicio de dichas tramitaciones suele vestirse de buenas intenciones, pero su final no suele escaparse del sesgo ideológico que termina e impide que la inminente ley beneficie a la mayoría del grupo social que forman los ciudadanos.

Por ejemplo, han sido necesarios que se produzcan algunos accidentes de tráfico para que la autoridad competente instale una señal de peligro o de advertencia en la carretera. De la misma forma la agresión o muerte de algún menor por parte de un miembro de la pareja en su día contribuyó a la tramitación de la ley de violencia vicaria.

En resumidas cuentas, la sociedad suele ir por delante de la política y la justicia de su tiempo. Pero la pregunta que nos surge es: ¿Cuántos accidentes o agresiones han tenido que producirse hasta entonces? ¿Por qué no ha actuado antes la política para que a su vez la justicia pudiese haber evitado algunas de estas tragedias?

Pues bien, a día de hoy, uno de estos casos, ocupan la actualidad, y es concretamente el maltrato animal por parte de los miembros de una pareja a la hora de infringir un daño añadido a su todavía consorte.

Dado que el número de mascotas es lo suficientemente importante, los respectivos ministerios de Igualdad, Juventud e Infancia, y de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, conscientes de la importancia y los beneficios que estos seres aportan a la sociedad, están trabajando en un anteproyecto que pretende incluir a los animales en la ley de violencia vicaria. Dicho proyecto está respaldado entre otros, por juristas, criminólogos, catedráticos de Psicología Social o de Filosofía del Derecho y Filosofía Política.

Asegura María González Lacabex, miembro de CoPPA – Coordinadora de Profesionales por la Prevención de abusos -, que “el impacto sobre la víctima se agrava por la pérdida del vínculo afectivo y el apoyo emocional que representaba el animal”.

Y es que el delito de amenazas reflejado en el Código Penal no contempla aquellas intimidaciones dirigidas contra los animales, aunque si considera constitutivas de delito las dirigidas contra las personas o su patrimonio. Algo que a todas luces no refleja la sensibilidad actual de la sociedad española con respecto a estos adorables seres.

Por todo ello, la coordinadora CoPPA, solicita agravar las penas de dichas conductas violentas, haciéndola a su vez extensiva a personas vulnerables como pueden ser los menores, las personas mayores, los enfermos o las personas con alguna discapacidad.

Al tratarse de animales y por tanto de seres sintientes incapaces de defenderse y de expresarse, CoPPA considera que la mejor forma de protegerlos es incluirlos bajo la protección de la ley de violencia vicaria, siguiendo la senda de otros países más avanzados y sensibles en dicha legislación, como es el caso de Nueva Zelanda.

José Luis Meléndez. Madrid, 22 de noviembre del 2025. Fuente de la imagen: pinterest.com

30 de septiembre de 2025

La librería

Los libros son el polen por medio del cual los lectores elaboran la miel de su alma

Los libros personales de uno, deberían ser como los buenos amigos, pocos, pero buenos. Pocos, para disponer de tiempo que dedicarles, y, buenos para compartir con ellos los mejores momentos y más altos valores.

Buscar libros es algo parecido a ir a comprar ropa. Algunos libros no los leeremos nunca porque no son de nuestra talla. Otros porque en su día se nos quedaron pequeños, y otros porque aún no han despertado en nosotros el correspondiente interés.

Mi librería personal es pequeña. En ella solo coexisten los libros que por su idiosincrasia han dejado en mi interior el suficiente interés para volver a ser releídos. Y por otro lado están aquellas obras que aún esperan ser ojeadas por primera vez. Recorrerla visualmente, constituye por tanto un apasionado y maravilloso viaje entre el pasado, el presente y el futuro. En ella conviven autores de distintos géneros, edades y sexos. Así podemos encontrar cocineros, psicólogos, escritores clásicos, poetas, sexólogos, o articulistas sobresalientes, entre otros.

Se da la curiosa circunstancia que a muchos de estos escritores los considero, sin conocerlos, como amigos y a la vez maestros. Amigos por los buenos momentos que me han hecho pasar y maestros por lo que he aprendido y me han enseñado leyendo sus obras. Lo que resulta a todas luces incongruente es que se considere amigo a una persona que acabas de añadir a una red, sin conocerla de nada.

La gran mayoría de los libros que pueblan las estanterías de mis autores y mía (considero por respeto a los autores elegidos y admirados, que uno no es dueño de su librería y que comparte su titularidad con cada uno de las personas que han enriquecido tu alma y ennoblecido tus estantes), provienen de expurgos, algunos de los cuales han sido sanados después de haberles sometido a laboriosas operaciones de restauración. Otros son libros abandonados y encontrados. El resto son ejemplares de escritores admirados adquiridos en perfecto estado a precio de saldo en algunas librerías.

Los estantes son ecosistemas que tienen vida propia, y, que están sujetos a las viejas y sabias leyes de la naturaleza. Viejos libros que en su día parecían interesantes van quedando relegados, después de haber cumplido su función didáctica. El lugar y espacio vital que ocuparon durante años, será ocupado por otros autores y géneros de la cadena trófica.

La lectura es ese diálogo interior que el lector mantiene con su autor o autora. Solo así pueden comprenderse las innumerables conversaciones pendientes que aún le quedan a uno por mantener con sus autores más admirados Y que de este diálogo pueda surgir la respectiva complicidad imaginaria con nuestros respectivos autores.

El libro, es un alma generosa que se reencarna en materia para cobrar vida en la mente de otros lectores. Cumpliendo y cerrándose así el ciclo natural de la vida. Es curiosa la forma que tienen los libros. Cuando uno los toma con su mano y los abre, le empieza a embargar la sensación de que tiene un ave entre las manos. Un ave, que, con sus dos alas o tapas desplegadas, le invita a uno a volar con él, el tiempo que uno necesite.

Si invitase a todos los autores que pueblan mi pequeña librería a la casa que habito, no tendrían, debido a su número, cabida en ella. Tampoco dispondría del tiempo necesario y suficiente, para entablar con ellos la conversación relajada y gratificante que en su día mantuve leyendo algunas de sus obras.

Sin embargo, gracias a sus obras y a los estantes, puedo tener un pequeño y a la vez gran tesoro de su alma en mi pequeña habitación. Y puedo convivir con gran parte de ellos. Ellos, sin saberlo, son precisamente, los vecinos más próximos, más íntimos y especiales.

Los familiares, los amigos e incluso nuestras queridas mascotas se van, pero los buenos libros continúan estando presentes y disponibles las veinticuatro horas del día. Ayudándonos unas noches a conciliar el sueño, otras a distraer la atención de problemas terrenales o a proporcionarnos alguna orientación en momentos de incertidumbre. A darnos ánimos en tiempos de flaqueza o a iluminar nuestro espíritu con reflexiones capaces de despejar nuestras dudas.

La librería es una reserva espiritual de almas sabias e instruidas en cada una de sus especialidades. De hombres y mujeres terrenales y ultramundanos que un día se fueron y a los cuales no les hizo falta despedirse porque siempre estarán entre nosotros. Compartiendo entre ellos y con nosotros, la línea del tiempo. El tiempo pasa por los estantes, pero su energía espiritual, permanece intacta a pesar de los años.

Siento una gran pena, al pensar que un día, tendré que abandonar este ecosistema, bajo el cual he crecido, al cual he ido podando y regando para que recobrase y me diese a su vez cada día más vida a lo largo de mi existencia tan corta como intensa. Y es que, pienso que, morir en la cama con uno de esos ejemplares, debe de ser una de las despedidas más sinceras y entrañables que uno puede experimentar.

Ningún amigo, por muy bueno que sea, está ante la necesidad, igual de disponible que lo está un buen libro. Los libros nos invitan por medio de la lectura al silencio y a la introspección. Son a su vez una fuente permanente de placer. Uno puede equivocarse al escoger un título de un autor, pero un libro, por sí solo, no tiene la capacidad de engañarte.

Los libros son el polen por medio del cual los lectores elaboran la miel de su alma. Las mejores citas y encuentros que he tenido en mi vida, han sido con los libros. Hay autores de los cuales guardo mejores recuerdos que de algunas personas conocidas. Leer me gusta más que hablar, pero hablar me gusta menos que escribir.

En algunos de mis vuelos o fantasías literarias he llegado a imaginarme asistir a un coloquio formado por mis autores preferidos. Hoy, sin embargo, me conformo con que sean inquilinos que residen en algunas de mis estanterías. Me parece interesante la palabra estantería, porque en su acepción reafirma la presencia de algo. Y es que, un libro no solo está en el estante (valga la redundancia), también empieza a ser o a recobrar vida cuando uno lo acuna en sus manos y lo interpela con su mirada.

José Luis Meléndez. Madrid, 10 de junio del 2024. Fuente de la imagen: pixabay.com