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24 de julio de 2017

Independencia y separatismo

El objetivo no es la independencia, sino el separatismo

La independencia es un término falaz, utilizado de forma interesada por aquellos que dependiendo de los demás (sic), intentan manipular la realidad en beneficio propio. Porque el nacionalismo es un sentimiento que “depende” ideológica y emocionalmente de un proyecto minoritario, según el último CIS de la Generalitat, que dicho sea de paso, no ha sido explicado de una forma pormenorizada y seria a los catalanes ni a los españoles.

No se trata de invitar a los electores a votar con un “si” o un “no”, el destino de millones de ciudadanos, sino de informar previamente de cuál será el modelo de Estado futuro, y los recursos con los que va a contar.

Cuando no se tienen argumentos y se ocultan las intenciones, se impide el voto libre de los ciudadanos, y los representantes catalanes se convierten en rehenes de su propia locura. Pero si además se intenta influir en la decisión de los ciudadanos, en la coacción de los empleados públicos, y en la purga ideológica de tu propio equipo, entonces se hace uno a la idea del concepto de la democracia y de república que se pretende instaurar.

Intentar ganar en las urnas aquello que no se puede defender con argumentos, es jugar no solo con la democracia, sino con los sentimientos del pueblo que uno cree representar. La diferencia entre la democracia española y la democracia separatista catalana, es que la primera respeta las libertades y los principios de los catalanes y de los españoles, mientras que los separatistas, ignoran la mayoría social de la nación española, a la cual pertenecen.

Un republicanismo local y chabacano, que ignora los derechos de voto de la mayoría social de un país democrático, no goza de antemano de los mínimos principios, ni de unas mínimas garantías de honestidad ideológica. Uno puede ser independiente, sin tener necesidad de romper las normas establecidas. El objetivo no es la independencia, sino el separatismo. La ruptura territorial cultural, histórica, económica y social de Cataluña con España. Utilizan la independencia a su favor, porque saben que ésta se vende mejor que el separatismo.

El separatismo pueril e irresponsable huye del entendimiento, porque sabe que sus argumentos son lo suficientemente frágiles. En su lugar pretende anteponer sus intereses partidistas y despreciar los intereses de la Generalidad española.

El independentismo disfrazado de separatismo se entretiene con la democracia de todos los españoles, como si fuese un juguete. Confía que si un día se le rompe, papá Estado podrá arreglar su único entretenimiento. Algo poco probable a juzgar por los antecedentes ingleses y americanos.

José Luis Meléndez. Madrid, 23 de julio del 2017
Fuente de la imagen: Flickr.com

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