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20 de julio de 2016

Placa de Doña Guiomar. Nº Exp: 2456641. Cerrada.

21/07/16. 09:45h. La mugre, las tachaduras y el óxido hacen casi ilegible el nombre de esta placa. Pero, ¿quién era Doña Guiomar? Es el nombre, con el que Antonio Machado se dirigía a su amada, cuyo nombre real era Pilar Valderrama. Al igual que Machado, Doña Pilar, era escritora.

Es indignante que un nombre, como el de esta mujer, símbolo de la cultura, se encuentre en este lamentable estado. Que ni siquiera tenga un pivote para que tenga la necesaria visibilidad para los ciudadanos. Que se encuentre atada a una alambrada, donde pasa inadvertida para los vecinos y los conductores que circulan por la calle.


La Pluma ha cursado en el día de hoy aviso, para que el gobierno progresista de Madrid, tenga a bien, limpiar el nombre de esta ilustre señora.

Observaciones:

29/07/16: El aviso está en estado de trámite, a la espera de que pase el inspector.

5/8/16. 10:40 horas: Continúa abierta. Se reclama.

17/08/16: Se ha personado el inspector. Se propone su retirada. En su lugar van a poner dos postes, uno en cada esquina de la calle, con el nombre de Doña Guiomar. De esta forma los conductores, y los viandantes podrán saber el nombre de la calle. En espera de actuación.

05/09/16: la tramitación sigue en espera.



28/09/16. Gracias al aviso dado por La Pluma en Ristre, y a la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, se han logrado varios objetivos. En primer lugar, limpiar el nombre de esta ilustre escritora y musa de uno de los mejores escritores españoles, como es Antonio Machado. En segundo lugar, orientar a los viandantes y a los conductores que circulan por dicha vía. En tercer lugar ser un nombre de referencia del parque anexo a la calle, que lleva el mismo nombre que la musa, y que en su día inauguró el profesor Tierno Galván, el único alcalde que ha pisado Manoteras y que se ha dignado a hablar con los vecinos del barrio en persona.

Gracias a Tierno, los jardines que jalonan la calle de Cuevas de Almanzora, y que en su día fueron plantados en los años setenta por el régimen franquista, han logrado sobrevivir hasta nuestros días. A él se le debe la instalación del sistema de riego automático, que aún conserva el arbolado y el césped de la arteria principal del barrio.
Como puede observarse, el Consistorio ha habilitado dos banderolas metálicas, en la salida de dicha calle, en el cruce con la calle Monovar.




José Luis Meléndez. Madrid, 20 de julio del 2016

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