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26 de enero de 2026

Máquinas y creadores

Las máquinas son mucho más predecibles que sus creadores

Es curioso comprobar como las máquinas, creadas por humanos son mucho más predecibles que sus creadores. Sin embargo cuando ocurre un accidente en forma de tragedia ferroviaria como los que estamos padeciendo lamentablemente durante este mes en España, solemos llevarnos las manos a la cabeza. Algo contradictorio como el hombre mismo.

Supongo que no soy el único al que el término artificial le provoca un cierto rechazo. Lo artificial da la impresión que es una moda actual, pero siempre le ha acompañado al ser humano. Empezando por el amor con sus relaciones de conveniencia, aparentando ser otro por medio del yo social a diferencia del yo íntimo, exhibiendo una sonrisa comercial, fingiendo un dolor personal, un abrazo fraternal o un beso protocolario.

Hace unos años que llegó la IA, eufemismo de Analfabetismo Intelectual, una excusa perfecta para salir y socializar menos sin dejar de relacionarnos. Un método de control que atenta contra la libertad y la intimidad del individuo. Una coartada para pensar menos y delegar nuestras facultades a las élites de estas sucursales ambulantes. En resumidas cuentas, lo artificial ha encontrado en mí un sinónimo perfecto: lo artificial es igual a falso. Es la antesala del cinismo más descarnado. La forma en que el hombre se ha engañado a sí mismo a lo largo de la Historia.

Hace meses que me hice eco de una noticia que es muy posible que provoque en ustedes el mismo grado de estupefacción y que paso a narrarles a renglón seguido. Albania, que sufre una corrupción histórica y sistémica en su administración pública, ha decidido nombrar ministra virtual a Diella, un avatar que ya aparecía en forma de bot de IA, en e-Albania, portal electrónico del Gobierno de Albania como una asistente virtual representada por la imagen de una mujer ataviada con un traje regional del país.

El avatar creado mediante tecnologías de Azure, plataforma de computación en la nube de Microsoft y OpenAI, pretende, según el señor Rama, acabar con la corrupción en las adjudicaciones gubernamentales y evitar sobornos y presiones. El nombramiento fue anunciado por Edi Kama, primer ministro albanés durante el congreso del Partido Socialista de Albania celebrado en el mes de septiembre.

El problema que no se si le he ha ocurrido al señor Rama, es que lo transparente no es lo mismo que fiable. Y es que el tierno e inocente algoritmo de Diella - nombre que significa sol y que pretende ser una representación simbólica de la transparencia y la pureza en la administración pública -, puede seguir siendo susceptible de la manipulación humana. Incluso es sensible de ser hackeada como forma de represión ante la hipotética negativa de una adjudicación.

Todo parece indicar, según lo anteriormente expuesto, que nos encontramos ante un problema de moralidad y no de inteligencia, ante el que las autoridades albanesas han optado por recurrir a un avatar carente de valores éticos antes que a la debilidad moral propia de los humanos, que está esquilmando los bolsillos de los ciudadanos de este país.

Combatir la escasa moralidad de las autoridades con una sobredosis artificial de inteligencia desalmada, es lo mismo que intentar tratar la piromanía con aspersores de agua automáticos. Y sienta un precedente lo suficientemente peligroso para que otras instituciones o sociedades deleguen sus valores democráticos en la tecnología.

Cabe imaginarse el asombro y la tristeza con la que los albaneses han debido recibir la noticia. Tener una ministra que es ciega, sorda y muda, que padece de inapetencia, que desconoce los esfuerzos y problemas de los ciudadanos por llegar a fin de mes, que demuestra tan poco entusiasmo con su permanente rictus de circunstancias y que aparece con el mismo vestido, a diferencia de sus compañeras y ciudadanas no es un plato de buen gusto, y, puede sentar un precedente de incuestionable discriminación, que no debe pasar inadvertido ante el colectivo feminista.

José Luis Meléndez. Madrid, 26 de enero del 2026. Imagen capturada de e-Albania