Translate

23 de marzo de 2016

Linaje de La Pluma

Un blog español, madrileño, y de orígenes norteños

La escuela heráldica consta de varias escuelas, de ahí que cada apellido pueda tener varios escudos de armas. La foto de esta cerámica que consta de cinco manzanas, siempre me ha parecido la más acertada. La razón es que esta fruta es muy propia de Asturias, provincia a la cual una escuela atribuye los orígenes del apellido Meléndez a esta provincia. No obstante, en un capítulo posterior se ha incluido otro escudo con un carácter más oficial, compuesto por un escudo de plata y tres bandas de azul, bordura jaquelada de los mismos esmaltes, y cargada de ocho rosas, que según los expertos, se corresponde con el escudo auténtico de los Meléndez.


El apellido Melendo

De pequeños nos enseñaron en la escuela que los apellidos terminados en "ez", procedían de aquellos terminados en "o". Así Gonzalez, significa "hijo o descendiente de Gonzalo", como Fernández lo era y es de Fernando. Por este motivo, antes de estudiar el apellido Meléndez, es apropiado hacer una introducción previa del apellido Melendo, un apellido muy poco frecuente y registrado sobre todo en las provincias de Zaragoza, Barcelona, Madrid y Córdoba; asientos menores se registran en otras muchas, entre ellas las de Sevilla, Soria, Málaga, Castellón, Cádiz, Vizcaya, Huesca, Teruel, La Rioja, etc. Con mucha más frecuencia se registra la forma patronímica Meléndez, “hijo o descendiente de Melendo”, al igual que González es descendiente de Gonzalo, o Fernández de Fernando.

Melendo fue nombre muy usado en la Edad Media, como derivado del también antiguo nombre personal Menendo, a su vez derivado del nombre personal de origen germánico de tradición visigoda Hermenegildus > Hermengeldus > Hermemendus > Menendus, compuesto por los nombres de las divinidades germánicas Ermin y Gaut. Hubo muy antiguas casas del apellido Melendo en Castilla y en Aragón, cuyas ramas pasaron al resto de España.

En Aragón, por ejemplo, según el censo del año 1495, tenían casas los Melendo en las villas de Aniñón, Castejón de Alarba, Ibdes y Villarroya de la Sierra (Zaragoza). En la villa de Serón (Soria) hubo una hidalga casa de este apellido, de la que descendió Francisco Melendo, quien probó su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid, en 1540.
En el Archivo Gral. Militar de Segovia se guardan, entre otros, los expedientes de los oficiales: Vicente Melendo, Infantería, año 1808, Noble; José Melendo y Perdiguero, Caballería, año 1808, y Pedro Melendo Utiel, Artillería, año 1806, Caballero de San Fernando.

Armas.- En plata, un águila, de sable, surmontada de un lambel, de gules.

Estirpe y escudo de los Meléndez

El apellido Meléndez, es de origen Asturiano. Su origen, historia y hechos Se trata de un antiquísimo linaje asturiano que tuvo su origen en el grupo de valerosos caballeros que acompañaron al invicto don Pelayo, primero en su refugio de la cueva de Covadonga y después, en las batallas que poco a poco fueron iniciando la reconquista del solar patrio del poder musulmán.

El conocido genealogista don Francisco Piferrer hace descender a este linaje de un infante de Inglaterra, pero no cita el nombre del citado infante (¿Melendo?). En lo que a nosotros respecta, las investigaciones practicadas en textos de otros conocidos tratadistas, nos han llevado a la información citada en un principio: Que este apellido ya era conocido en tiempos de los godos como lo demuestra el hecho de que entre los acompañantes de don Pelayo se encontraran varios caballeros que lo ostentaban.

Se sabe también que don Alonso Pérez Meléndez, señor de Blesia, tuvo una hija que casó con el Gran Capitán, aunque no consta el nombre de dicha dama. En lo que se refiere a distinguidos personajes que lo han llevado, puede y debe citarse a: La familia de pintores españoles del linaje de los Meléndez que floreció en el siglo XVII y XVIII. Miguel Jacinto Meléndez, nacido en Oviedo en el año 1.679 y fallecido en Madrid en el 1.731.

Dos de sus cuadros merecieron el honor de ser expuestos en el Museo del Prado de Madrid, los titulados "San Agustín conjurando una plaga de langosta" y "El entierro del señor de Orgaz". Francisco Antino Meléndez, hermano del anterior, nacido también en Oviedo, en 1.682 y muerto en Madrid, en 1.746. Fue autor de los retratos de Felipe V y María Luisa de Saboya. Formó parte de la junta preparatoria de lo que más tarde habría de ser Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su hijo Luis Meléndez, que nació en Nápoles en 1.716 y murió en Madrid en 1.780, fue un pintor que rápidamente se hizo famoso por la perfección con que pintaba los bodegones, tema en el que se especializó.
Estudió en la Academia, pero ciertas desavenencias con su padre hicieron que éste procediera a expulsarlo, lo que le llevó a viajar a Italia regresando a España hacia 1.755.

Su vocación le llevó a la pintura representativa de la naturaleza muerta en la cual fue un consumado maestro, pero esto no impidió, que tocará también otros temas. Uno de sus cuadros está expuesto en París, en el Museo del Louvre, el titulado "Autorretrato" con influencias que recuerdan a Van Loo.
Hacia el año 1.722 llevó a cabo la tarea de pintar cuarenta y cuatro cuadros, destinados los palacios de Aranjuez, de los cuales treinta y nueve de ellos se encuentran en el Museo del Prado de Madrid.

Los entendidos consideran a Luis Meléndez como digno sucesor de Velázquez y Zurbarán en el arte del bodegón realista, ya que sus pinturas no son inferiores, en lo que a este tema se refiere a los de los otros dos grandes maestros mencionados. Naturalmente, se hace imposible dejar de citar al gran poeta español Juan Meléndez Valdés, nacido en Ribera del Fresno en el año 1.754 y fallecido en Motpellier, (Francia), en 1.817. Su vida, según opinión del padre Salinas, fue una descolorida colección de hechos. Tras sus estudios en la Universidad de Salamanca, en 1.781, ocupó la cátedra de gramática en dicho centro docente. De esta época data una serie de trabajos que firmó con el seudónimo de "Batilo".

En 1.785 publicaría su primera colección de poesías. Del año anterior dataría una obra teatral del género dramático, "Las Bodas de Camacho", que fue un fracaso total al ser representada.
En 1.719, fue trasladado a Madrid y en este mismo año apareció una segunda edición de sus poesías. Amigo del ministro Jovellanos, a la caída en desgracia de éste, fue desterrado a Medina del Campo y en 1.800, destituido de su cargo de fiscal y nuevamente desterrado, esta vez a Zamora. Tuvieron que pasar dos años para que pudiera volver a Salamanca.
Con la invasión francesa, tras algunas dudas acabó por declinarse a favor de éstos con lo que, al considerarse un "afrancesado", tuvo que expatriarse a Francia. Este poeta fue uno de los máximos exponentes del romanticismo aunque, en ocasiones, sus obras resultan un tanto lacrimógenas. Sin embargo, fue considerado por sus contemporáneos como un renovador de la lírica debido a su sentimentalismo y, en general, es considerado como un prerromántico.

En lo que se refiere a América, se puede citar a los políticos Carlos Meléndez, salvadoreño, que fue presidente de su país, y a Jorge Meléndez, también salvadoreño, hermano del anterior que asimismo ocupó la presidencia de San Salvador.
Los Meléndez estuvieron desde muy pronto presentes en el Nuevo Mundo, siendo varios los conquistadores de este apellido que participaron en la colonización de aquellos países.

Se tiene memoria de Juan Meléndez de Avila, conquistador, que estuvo con Hernando de Soto en sus exploraciones por la Florida y que se estableció en la ciudad de Méjico, dejando descendencia en aquel país.
Otro de este linaje fue Pablo Meléndez, que acompañó a Vasco Núñez de Balboa en el descubrimiento del Mar del Sur, (Océano Pacífico). Puede citarse también a Pedro Meléndez de Avilés, nacido en 1.519, en Avilés, que desde muy joven se dedicó a la marina y durante el reinado del emperador Carlos V, se dedicó a practicar el corso en el mar Cantábrico contra los navíos franceses. Fue uno de los que acompañaron a Felipe II, a Inglaterra, con ocasión de la boda de aquél monarca con María Tudor.

Pasó a las Indias, nombrado, por Felipe II, Adelantado y Capitán General de la Florida. Fundó la ciudad de San Agustín, que fue atacada por los franceses, pero Meléndez contraatacó, destruyendo el establecimiento galo de Fort Caroline y expulsando a los franceses. Nombrado Gobernador General de Cuba se ocupó en mejorar los puertos de las Antillas. A su regreso a España, colaboró en la preparación de la Armada Invencible destinada a la invasión de las Islas Británicas.

Armas:Escudo de plata y tres bandas de azur: Bordura jaquelada de los mismos esmaltes, cargada de ocho rosas.

Escudo y origen de los Solórzano

El origen de este apellido es cántabro. Apellido castellano (también registrado como Solózano) de origen toponímico, poco frecuente y repartido por España, procedente del topónimo Solórzano, nombre de una población de la Comunidad de Cantabria, que fue tomado como apellido por los progenitores de las familias hoy así apellidadas, según fue costumbre muy extendida en la Edad Media para indicar así el origen geográfico e los individuos.

Ramas de las distintas casas de Solórzano pasaron, como conquistadores o repobladores, a ambas Castillas, La Mancha y Andalucía, principalmente. El origen etimológico del topónimo Solórzano está, según Menéndez Pidal, es un compuesto del latín sub-, “debajo”, y de un topónimo prerromano similar a Lorcio (Burgos).

Las antiguas crónicas señalan como progenitor de la más antigua de las familias Solórzano a Martín Martínez de Solórzano, que era trasmerano y que levantó en Solórzano la casa-torre, primitivo solar de esta familia, y que tomó el nombre del pueblo por apellido, quedando allí radicado.
Probaron los Solórzano su hidalguía en repetidas ocasiones, y a lo largo de varios siglos, en las Reales Chancillerías de Valladolid y de Granada, así como su nobleza para ingresar en las antiguas órdenes militares.

Armas.- EL “Repertorio de Blasones de la Comunidad Hispánica”, tomo letras S-Z, recoge para Solórzano el siguiente escudo de armas: En campo de oro, tres hoces de sinople.

Escudo de Armas del Apellido Solorzano:
Escudo cuartelado; 1° y 4° de sinople, tres hoces de plata; 2° y 3° de azur, tres lises de oro bien ordenadas.

José Luis Meléndez. Madrid, 23 de Marzo del 2016

Fuente de la imagen 2: www.arcosdejalon.info
Fuente de la imagen 3: escudosdemontalban.blogspot.com
Fuente de la imagen 4: heraldicablog.com
Fuente del texto: misapellidos.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario